Pistola de asalto VP70

A pesar de lo que muchos piensan, fue la VP70, y no la Glock, la primera pistola en el mundo con un marco hecho a base de polímeros. Este diseño nació así, revolucionario, desde el comienzo; no es raro que su origen sea la famosísima compañía alemana Heckler und Koch, que luego se hizo famosa en gran medida por lo arriesgado de sus diseños, dentro de la ortodoxia generalizada de la industria. La VP70 apareció en 1968 como un proyecto más, pero hundía sus raíces directamente en la Segunda Guerra Mundial. Heckler y Koch habían sido diseñadores de la conocida fábrica de armas Mauser, en Oberndorf.

Allí, casi al final del conflicto, se había estado trabajando en una pistola que fuera lo más sencilla de fabricar y usar, para dotar a toda la población de una defensa frente al avance soviético. De allí derivaba el nombre del diseño, VP (por «Volk Pistole», pistola del pueblo). Sin embargo, este proyecto no llegó a ninguna parte debido a la derrota alemana. La VP70 había sido diseñada por Helmut Weldle, uno de los mejores ingenieros de H&K, y por Alex Seidel, el tercer miembro co-fundador de la compañía. El número 70 apareció luego, cuando comenzó a fabricarse en 1970.

Se trataba de un arma totalmente adelantada a su tiempo, y esto fue en parte lo que la condenó a su desaparición. La VP70 inauguró la clase de las pistolas de asalto, un sueño largamente ansiado que nunca se había podido lograr completamente.
La VP70Z es la versión civil, que no puede hacer disparos en ráfaga.

Así, como cualquier arma de puño, solamente disparaba un proyectil por vez. Pero si se le agregaba una culata especial, se convertía en un arma que disparaba en ráfagas de 3 disparos consecutivos.

Configuración general

Se trata de una pistola de doble acción, o sea que no hay que montarla para que dispare. Carece de martillo y funciona por aguja percutora. No dispone de ninguna clase de seguros, porque el arma está pensada solamente para que se dispare si el gatillo es presionado; no se activa por caídas o golpes bruscos. El problema es que por lo tanto el gatillo es muy duro, lo que se compensa con un guardamonte grande en donde caben dos dedos. El único seguro es un botón en la parte trasera del guardamonte, que inhabilita el gatillo.

El mecanismo de disparo es por inercia. El cajón de dichos mecanismos está hecho de material sintético y tiene solamente 4 partes móviles. El cargador permite llevar 18 proyectiles, lo que ayuda mucho si el arma tiene que dispararse en modo de ráfagas de 3 disparos. Recordemos que en la época de este diseño, los cargadores de 9 mm Luger Parabellum no superaban generalmente los 12 cartuchos.

Pero otro gran adelanto de esa época era su estructura completamente hecha de polímeros sintéticos. Este material de alto impacto fue testeado duramente y logró resistir hasta 200º de temperatura sin deformarse. Sin embargo hay partes de metal, además del cañón, como la corredera. Se trata en suma de un arma fácil de producir, tal como pretendía ser su diseño anterior.

Ráfagas a 2.200 disparos por minuto

La VP70 fue la primera pistola de asalto, a pesar de su limitación a solamente 3 disparos rápidos. Esto solamente era posible si se le adaptaba una culata a la parte trasera, convirtiéndola en una especie de carabina pequeña. Recordemos que no era la primera vez que se hacía esto: tanto la Mauser C-96 como la Luger tenían versiones de este tipo. La versión civil de la VP70, la VP70Z («Zivilversion») no podía llevar esta culata, y la VP70M («Militär») era la única que tenía los orificios necesarios en la parte trasera.

En la culata (hecha casi totalmente de material sintético) se encontraba un selector de disparo, que tenía solamente dos posibilidades: 1 y 3. Es importante aclarar que el uso de la culata no era solamente para darle más control al diseño cuando disparaba. Sin este aditamento era totalmente imposible el disparo automático, debido a que los mecanismos no lo permitían. La culata tenía en ella el selector de disparo, y si no se la insertaba correctamente, la pistola no disparaba más que un proyectil por vez.

Una curiosidad de dicha culata era que servía también como estuche. Siendo hueca en su mayor parte, se podía guardar en ella a la pistola completamente lista para la acción y sacarla para utilizarla en pocos segundos.

En modo automático, la VP70M tenía una cadencia de tiro teórica de 2.200 disparos por minuto. Esto generaba sin duda un gran estruendo, y el arma sufría un gran stress para el que estaba diseñada.

La VP70M era el único modelo capaz de llevar la culata que permitía el disparo automático en ráfagas. Nótese el selector en la parte superior, que solo marca 1 o 3. Una de las características de este arma era la ausencia casi total de seguros y partes externas móviles.

¿Demasiado poderosa?

Como se dijo antes, la ruina de la VP70M fue prometer demasiado, en un momento complicado de la historia. Al principio fue un gran suceso, y la fábrica concretó ventas a varias fuerzas armadas y policiales de Asia y África. Por seguridad, para el mercado civil se hizo la VP70Z, que no podía bajo ninguna circunstancia hacer fuego automático. Sin embargo, pronto comenzaron los problemas. A muchos organismos de seguridad les preocupaba que este arma pudiera caer en manos equivocadas. Si un terrorista de la época podía crear caos con una pistola semiautomática, ¿qué haría con una capaz de disparo automático, aunque fuera solamente en ráfagas cortas y usando una culata removible?

Sin duda que se exageró demasiado el poder del arma, que no era una ametralladora de mano ni nada similar. La culata la convertía en más aparatosa que una pistola convencional, y bien utilizada podía servir a cualquier fuerza de seguridad del mundo. A pesar de esto, muchas fuerzas de seguridad europeas comenzaron a preocuparse seriamente por la VP70M. Tal vez en un esfuerzo por ganar un mercado menos suspicaz, la H&K fabricó unas 400 unidades en calibre 9x21 mm IMI, que se salían de ciertas legislaciones sobre armas, y este modelo fue puesto a la venta en Italia principalmente (aunque algunas aparentemente llegaron a EEUU). Mantenían la culata, pero esta no permitía el disparo automático.

Pero nada se pudo hacer para mantener la VP70 en producción. Varias versiones dicen que esta se detuvo en la década de 1980, pero no hay una fecha cierta. Algunos dicen que fue en agosto de 1989, pero otros dicen que fue varios años antes. Sin embargo, aparece en el proyecto para reemplazar a la Colt 1911 en las FF.AA. de EEUU mediados de los 80s, dando, por cierto, resultados bastante malos.

 

Muestra del uso de una VP70M, desde que sale de su estuche hasta que dispara.

 

 

 

 

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