La compañía Steyr fue una de las pioneras en el desarrollo de armas que hacían un uso muy extensivo de materiales sintéticos. El AUG es tal vez el mejor reflejo de esto. Las únicas piezas metálicas son el cañón y algunos componentes del sistema de disparo. Todo lo demás está hecho de material sintético.
Ha habido siempre muchas "anécdotas" sobre fusiles AUG que se derriten, pero todas han demostrado ser simplemente leyendas urbanas. Debido al carácter revolucionario del arma, no es raro que al principio los usuarios interesados tuvieran sus dudas. Pero con el tiempo y el uso, estas reticencias se apagaron, siendo reemplazadas por la confianza que da la experiencia. Sin embargo, muchas veces se sigue hablando sobre el tema. Pero es realmente poco inteligente pensar que un fusil usado por tanto tiempo por tantas fuerzas armadas del mundo pueda ser de tan mala calidad.
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Básicamente, el AUG está formado por 6 componentes principales, de gran sencillez: cañón, cajón de mecanismos, cierre, culata, módulo de disparo y cargador. Veamos las características de cada uno por separado para apreciar la perfección del diseño.
Fabricado en acero de alta resistencia, forjado en frío. Posee 6 estrías con paso dextrógiro y tiene cromada el ánima, lo cual aumenta enormemente su vida útil, que se estima en 15.000 disparos. Según fuentes de la compañía fabricante, el ejército austríaco ha solicitado, entre la entrada en servicio del AUG (1977) y mediados de los 80s, menos de 200 cañones sustitutos, lo que habla muy bien de este componente.
Hay cuatro tipos de cañones para configurar al AUG en diversas opciones. Cada versión tiene una bocacha distinta, de acuerdo a la función específica. La versión de fusil tiene una bocacha apagallamas y un acoplamiento para lanzar granadas de fusil. Debajo de todos los cañones hay una empuñadura plegable, aunque en la versión del subfusil esta es fija.
También se encuentra allí una válvula que controla la toma de gases, pudiendo regularse de acuerdo a la necesidad del usuario. Puede agregarse, opcionalmente, un engarce para la bayoneta y un lanzagranadas monotiro de 40 mm.
El cañón tiene también algunas particularidades únicas. El Ejército Austríaco insistió desde el comienzo que el AUG tuviera un cañón con un paso de estría que diera una vuelta al proyectil cada 228 mm (8,9 pulgadas). Así se podría utilizar todo tipo de munición 5,56x45 mm. Sucede que se quería utilizar el cartucho belga SS109, que tenía mejores prestaciones que el estadounidense M193, cuyo proyectil es más corto y ligero, y que requería un estriado con vuelta completa cada 177 mm. Pero al mismo tiempo se quería un cañón que pudiese satisfacer los pedidos de cualquier otro solicitante.
Está hecha de dos piezas de polímero reforzadas con fibra de vidrio y soldadas por fricción. La versión militar es color verde oliva claro, pero también hay culatas de color negro para los pedidos policiales. Es una de las partes más distintivas del AUG, siendo muy ergonómica y resistente.
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| Al separar la cantonera de la culata, se abre un compartimiento que permite guardar cómoda y seguramente todos los elementos de limpieza del fusil. Para que no se le olvide a ningún soldado. |
En lugar del guardamanos convencional, hay una empuñadura que puede doblarse bajo el cañón para ahorrar espacio cuando no se utiliza. Esto hace que el AUG se parezca mucho a un subfusil, incluso cuando no lo sea. El guardamonte es de gran tamaño y permite que el soldado utilice guantes mientras dispara. Como el AUG no tiene selector de disparo, el seguro no es una palanca, sino un botón cuadrado. Se encuentra justo detrás y arriba del gatillo, accesible al dedo del soldado en un instante. Más atrás, justo detrás del cargador, está el retén para asegurarlo. Es ambidextro y por lo tanto muy accesible.
La ventana de expulsión del fusil está justo encima del cargador, y constituye uno de los pequeños defectos del AUG. Una de las contras del diseño bullpup es que la ventana de expulsión tiene que estar bien orientada, o lastimará en la cara al usuario, al expeler las vainas vacías.
Para solucionar esto, la culata del AUG tiene dos ventanas, y hay un sistema que permite anular una o la otra de acuerdo a si el usuario es diestro o zurdo. Sin embargo, parece ser que para habilitar esta opción es necesario modificar algunos mecanismos de manera no tan sencilla. Es necesario insertar una pieza especial dentro del mecanismo de eyección y cambiar la puerta de lugar, para que trabe la dirección no deseada. Es la única modificación que no es tan sencilla como debiera ser, aunque no necesita de herramientas.
La parte posterior de la culata es otra caja de sorpresas, literalmente. Posee una cantonera de goma sujetada por un pasador que tiene el enganche de la correa portafusil. Al presionar fuertemente la cantonera en la parte central, esta se separa. Da así acceso al módulo de disparo.
Pero además, en la parte baja de la culata, hay otro compartimiento de fácil acceso que guarda los útiles de limpieza. Sin duda, un sistema de gran ingenio para poner todo en tan poco espacio.
Inserto en la culata, está formado casi exclusivamente de piezas hechas en material sintético. Es de acero solamente lo ireemplazable, como los muelles, por ejemplo. Dos varillas controlan este muelle desde el gatillo, permitiendo el cambio de disparo sin selector.
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| La modularidad del fusil también está presente en el asa de transporte, que puede ser reemplazada por variantes adaptadas para usar todo tipo de elementos de puntería, principalmente los optrónicos de gran rendimiento, como lo muestra la fotografía. |
Tal como sucede en el caso del FAMAS francés, el AUG austríaco posee un visor óptico integrado al asa de transporte. Esta opción, como veremos luego, ha sido una de las nuevas mejoras que han incorporado los modernos fusiles de asalto.
El visor Swarosvski tiene 1,5 aumentos, y está dotado de una retícula circular que facilita bastante la adquisición del blanco. Además, permite servir de referencia para saber la distancia al blanco, lo cual sin duda es importante. La retícula circular, en lugar de la de cruz, permite disparar con los dos ojos abiertos, y es instintivamente mejor recibida por el usuario. La mira óptica standard del AUG le da al tirador un campo visual de 1,8 metros a 300 metros de distancia, que es el alcance más utilizado por lo general. En el tubo del visor, además, hay un rudimentario sistema de puntería con alza y punto de mira.
Algunas versiones del tubo agregan a esto inserciones de material autoluminiscente para poder apuntar en la oscuridad sin mayores problemas. Además, hay versiones del asa que vienen con un riel superior chato, en donde pueden insertarse virtualmente todo tipo de visores existentes, sean ópticos u optrónicos (de visión nocturna, para francotirador, etc.) para casos especiales.
Hay incluso una opción especial con sellado. De especial interés para los grupos comandos, este dispositivo le permite al usuario realizar inmersiones de hasta 70 metros sin tener que preocuparse por que la presión del agua destruya el frágil visor. También hay disponible un visor con miras abiertas, complementado con un cañón con un punto de mira delantero.
Como decíamos antes, la integración del visor al asa de transporte ha sido uno de esos avances que suelen pasar desapercibidos por muchos, pero que a la larga demuestran su valor. Le permite una mayor comodidad al usuario, que no tiene que torcer tanto la cabeza para tener que apuntar. Y así le facilita al usuario una más rápida adquisición del blanco. Está estadísticamente probado que el uso del visor integrado al asa de transporte reduce en mucho el tiempo y la munición empleados en lograr un buen acierto, empleando tropas sin experiencia. Esta mejora es de hasta un 50% menos.
Es así que, por un lado, se emplea menos tiempo y dinero para el entrenamiento del soldado. Por el otro lado, se logra que los soldados, una vez entrenados, puedan desarrollar mejor sus funciones, en cualquier tipo de situación climática y de luminosidad.
Tal vez lo más interesante y revolucionario del AUG, cuando apareció hace tantos años. Está hecho de un material plástico llamado Makrolon, de gran resistencia al impacto, que es totalmente transparente. Se fabrican en dos versiones, una que acepta 42 cartuchos y otra con capacidad para 30. La versión para el subfusil, en 9 mm Luger Parabellum, de forma recta, puede llevar 25 cartuchos y también es transparente.
Otro detalle que los diseñadores tuvieron en cuenta fue el de la combinación de colores entre la culata y el cargador. Hay entonces dos bases para este, uno en verde para los modelos militares, y otro negro para los modelos policiales. Un detalle estético menor, pero interesante.
Las ventajas de un cargador transparente son varias. Por un lado, si está hecho de un buen material, resultará tan resistente como uno de metal. Pero además le permitirá al soldado chequear la cantidad de munición que le queda de la manera más rápida y sencilla, sin desmontar nada. Por otra parte, el plástico no tiene ninguno de los dos problemas de ciertos metales: no se dobla ni se mella. Usar un cargador de metal que tenga los labios doblados o partidos puede ser imposible, con suerte, o potencialmente muy peligroso.
La experiencia adquirida en combate ha hecho que esta modificación tan radical dentro del diseño de armas portátiles se acepte. Prueba de eso es que los nuevos diseños, como el G36 de Heckler und Koch o el SiG-550, también utiliza un cargador portátil de material sintético.
Pero no fue así al comienzo. Desde que nació como diseño, se temía que el AUG fuera rechazado por un detalle tan innovador. Además, los cargadores estandarizados dentro de la OTAN, que eran los del M-16, ofrecían una gran resistencia a ser cambiados debido a su popularidad.
Como la compañía no quería perder posibles clientes debido a esto, diseñó un adaptador que permitía usar los cargadores tradicionales de metal. Sin embargo, este adaptador nunca fue solicitado por ningún comprador del AUG, lo que muestra la confianza que tienen los compradores de tan inusual arma. Tal parece que ninguno de ellos salió defraudado.
A diferencia de otros fusiles de asalto, aquí el cajón no es más que una pieza en donde confluyen otras partes. Allí se juntan el cañón y el cierre, para efectuar el acerrojado. Básicamente, es una pieza de aluminio fundido a presión, que incluye las bases del asa de transporte y las guías para las varillas del portacierre. Allí también se instala la palanca de montar, que es plegable en las últimas versiones.
Hay que hacer notar que la palanca de montar es el único detalle del AUG que no es ambidextro y que tampoco puede ser cambiada de lugar. Está en el lado izquierdo, y allí se queda siempre.
Muchas son las opciones especiales que la compañía fabricante le da a su producto estrella, y algunas ya fueron reseñadas o lo serán más adelante. Pero es pertinente mencionar las opciones básicas, que a pesar de ser detalles, pueden resultar muy útiles:
bípode con elementos antideslizantes;
bayoneta (también para la versión subfusil);
equipo de limpieza (que se guarda en la parte baja de la culata);
bocacha especial para tiro automático con cartuchos de fogueo, ideal para instrucción y maniobras de entrenamiento;
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| Despiece básico (y casi total) del AUG, que muestra las seis partes elementales del arma. La simpleza del diseño es una de las ventajas de este fusil. |
El AUG no tiene selector de disparo, lo cual puede parecer peligroso, pero no lo es. Este sistema está pensado para que el soldado pueda moderar su ataque sin tener que mover nada de su arma.
Cuando el usuario aprieta el gatillo, dependerá de la presión que haga sobre él para que el arma dispare de manera automática o semiautomática. El sistema no puede ser más sencillo. Una presión media hará que el arma dispare un solo cartucho. Si, por el contrario, el usuario hace que el gatillo llegue hasta el fondo, el fusil hará fuego automático.
Como puede observarse, esto es una gran ventaja en momentos comprometidos. Si un soldado se encuentra repentinamente con un enemigo, instintivamente apretará el gatillo hasta el fondo, lanzando una gran cantidad de fuego en un momento difícil. Por otra parte, a largas distancias, con algo más de concentración, se puede hacer fuego más preciso, sin tener que estar pensando en cómo está el selector.
Esto está bien para el Ejército Austríaco. Pero hay naciones que, siguiendo el ejemplo de EE.UU. (a partir del uso del M-16A2 en Vietnam), quieren limitar el fuego automático, generalmente logrando ráfagas de dos o tres disparos. El diseño del AUG permite que la fábrica cambie esto a pedido, solamente reemplazando el módulo de disparo.
Los sistemas más normales suelen memorizar mecánicamente la cantidad de disparos realizados. Si por ejemplo un soldado tiene el selector en ráfaga de tres tiros, y efectúa dos antes de que se vacíe su cargador, cuando inserte uno nuevo, y apriete de nuevo el gatillo, solamente saldrá un disparo. En cambio, el limitador de disparos del AUG vuelve a cero cada vez que termina de disparar. De esta manera se evitan situaciones potencialmente peligrosas.
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