Silenciadores, supresores y armas silenciadas

Factores a considerar

Ejemplo de subfusil con un silenciador de uso práctico.

Como se ha visto, el diseñar un silenciador no es algo sencillo. La ignición de la pólvora genera un gran estampido sónico, y las armas que deben silenciar son muy variadas y portátiles, de manera que no tendría sentido crear un silenciador que impidiera su transporte y su uso apropiado.

Dentro de los factores a considerar para analizar el diseño y construcción de un silenciador se encuentran:

 

Tipo de misión

Cada arma tiene su función dentro del arsenal, y al mismo tiempo cada silenciador se diseña para armas específicas, de manera que una cosa corre con la otra.

En el caso de los subfusiles y pistolas, armas de alcance medio y corto, a veces la pérdida de precisión asociada a los silenciadores no es tan importante. A corta distancia puede compensarse o casi no se nota, y además los efectivos están entrenados para hacer varios disparos. El simple volumen de fuego compensa cualquier pequeñísima desviación que pueda dar el silenciador.

A larga distancia, sin embargo, la cosa cambia. Los silenciadores para fusiles no son muy comunes, ya que son utilizados para otro tipo de situaciones. De todas maneras, hay un tipo de soldado para el cual al largo alcance de un fusil necesita sumarle el factor sorpresa: el francotirador.

Grupo especial de entrenamiento S.W.A.T. en prácticas de asalto. Nótese la presencia de silenciadores en las armas, una de las cuales tiene silenciador incorporado ya al cañón.

Como la precisión cuenta (un disparo, un muerto), el uso de silenciadores de cierto tipo se complica. No se utilizan silenciadores a boca obturada, es decir, con diafragmas.

Sólo cuando se puede sacrificar un poco la precisión se obtura la boca del silenciador con gomas o diafragmas elásticos. Incluso se puede obturar cada una de las cámaras con diafragmas.

El inconveniente principal es que por muy elásticos que sean éstos componentes, al entrar en contacto con la ojiva la desestabilizan y afectan dos factores fundamentales: precisión y alcance.

De todas maneras, los francotiradores normalmente ejecutan sus operaciones a grandes distancias, por lo que un silenciamiento bajo es más que suficiente. Cuando ésta se acorta, sí se usan a veces los silenciadores más potentes.

 

Tipo y calibre del arma

Silenciadores existen para virtualmente cualquier tipo de armamento, desde pistolas de bajo calibre hasta ametralladoras, lanzagranadas y escopetas. Como se vio antes, esto va de la mano con el arma a utilizar y la táctica a seguir. Todos estos factores siempre están fuertemente relacionados.

Para servicios de espionaje y operaciones encubiertas se prefieren las pistolas de bajo calibre como arma principal ofensiva. Los espías y agentes de inteligencia en trabajos encubiertos requieren armas que sean fáciles de esconder en cualquier parte. En ese sentido, calibres como el .22 Rimfire y el .32 ACP han sido ampliamente utilizados, y lo seguirán siendo. Es célebre la Walter PPK de James Bond en calibre .32 ACP con silenciador de la misma firma.

Cada arma tiene su solución. Arriba, la MK23 de HK, arma calibre .45 ACP utilizada por algunas de las fuerzas de operaciones especiales más famosas del mundo. Abajo el similar modelo USP, también una pistola muy utilizada. Obsérvese que el supresor de cada modelo es diferente, aunque la munición es la misma.

De manera nada curiosa, son estos calibres pequeños los más idóneos a la hora de silenciar.

Pero aquí entra en juego otro factor: la frecuencia del sonido. Un arma produce, dependiendo del calibre y del tipo de munición, una intensidad variable de ruido (el volumen, podríamos decir, que se mide en decibeles), pero la frecuencia es otro asunto (la frecuencia mide lo agudo o grave que es el sonido). En el mencionado calibre .22 Rimfire aunque los decibeles generados son menores que en una .45 ACP la frecuencia es más alta. Aunque la frecuencia es más manejable que la intensidad, también es un elemento a tener en cuenta.

Subiendo en la escala de calibres, a partir del calibre .380 ACP y siguiendo por toda la familia de 9 mm de calibre se deben utilizar soluciones más drásticas que terminan en dispositivos más voluminosos. Para el caso de la .45 ACP, se complica un poco más, sin embargo McNight Industries se las ha ingeniado muy bien para acallar a la HK Mk 23 “SOCOM”, una de las pistolas más utilizadas por ciertos servicios secretos y tropas de operaciones especiales.

Aunque puede parecer exagerado, existen silenciadores para escopetas. No son muy conocidos, en gran medida porque no pueden ser usadas con la munición característica de estas armas: los perdigones o postas. Obviamente, al abrirse en arco saliendo de la boca del arma, destruirían irremediablemente el dispositivo, además de poder provocar graves heridas al usuario. De manera que los silenciadores para escopetas solo pueden usarse con munición con proyectil único o slugs.

Los subfusiles han sido objeto de silenciamiento por parte de varias fábricas tales como el ya mencionado MAC de Gordon Ingram en calibres .380 ACP y .45 ACP. H&K tiene la serie MP5SD con fuertes modificaciones en el tubo cañón y adopta una excelente solución en el silenciador para no comprometer la precisión y estabilidad.

Sin embargo hay que tener en cuenta que esta es un arma silenciada, algo diferente a un arma con silenciador. Así también existe el lanzagranadas Armbrust silenciado de fábrica gracias a su diseño.

Los revólveres generalmente no pueden ser silenciados, o resulta muy difícil hacerlo, ya que por la ranura entre el barril y la parte posterior del tubo-cañón existe una importante fuga de gases por la cual escapa el sonido. Esta ranura es prácticamente imposible de obturar. Sin embargo existen raras excepciones, como el Nagant Ruso, cuyo tambor avanza sobre el cono de forzamiento, evitando la salida de gases y de por sí silenciando en parte el arma.

 

Tipo de munición

Si bien cualquier cartucho es susceptible de silenciamiento, esto implica diferente aproximación para solucionar sus peculiaridades específicas ya que por cada cartucho existen variaciones referentes a su desempeño.

Los cartuchos subsónicos suelen utilizar proyectiles iguales o similares a los comunes, pero tienen una pólvora diferente, que al quemarse más lentamente no produce estampido sónico y ayuda mucho al supresor en su tarea de eliminar casi totalmente el sonido del disparo.

En lo que refiere a los calibres militares por excelencia se pueden conseguir diferentes especificaciones con respecto a la velocidad de la ojiva. Algunas municiones, sobre todo las más potentes, son difíciles de silenciar, o incluso peligrosas porque pueden dañar el arma, no hablar del supresor.

Siendo la necesidad la madre de muchas soluciones, desde hace tiempo se fabrican, aunque restringidos a uso militar, municiones específicas de baja velocidad en diferentes calibres para ser usadas con silenciador.

La mayoría de las armas de fuego modernas usan municiones supersónicas. Esto quiere decir que la pólvora, al quemarse, hará que los gases y la bala se desplacen a una velocidad superior a los 340 m/s. Esto es lo que provoca el estampido del disparo. Al usar munición subsónica, la efectividad de los silenciadores será mucho mayor. La desventaja es que, al poseer menor potencia el cartucho, el alcance y precisión del proyectil será menor. Sin embargo, muchas de las operaciones especiales en donde se usan los supresores se realizan a corta o media distancia, de manera que esto no suele ser un impedimento serio.

Este tipo de munición es particularmente útil en los subfusiles. Sin embargo, en este caso el silenciador es efectivo en tiro sencillo y no en ráfaga, ya que el dispositivo no puede hacer frente a una gran masa de gases en constante expansión.

Los cartuchos con ojiva expansiva, explosiva, de fragmentación e incendiaria no pueden ser usados con silenciador pues podrían provocar daños al mismo y severas heridas al operador.

 

Armas silenciadas

El MP5SD es un subfusil que posee un supresor de sonido como parte integral del arma. No hace falta aclarar que está diseñado específicamente para grupos de operaciones especiales.

Un arma silenciada es aquella que ha sufrido severas modificaciones o que fue diseñada desde un principio para tal fin. Es decir, que no necesita silenciador, sino que su disparo está amortiguado por una serie de piezas diseñadas para eso.

Una de las principales modificaciones que se les realiza está en el tubo cañón. A este se le practican diversas perforaciones (dependiendo del diseñador varían en número, ángulo, diámetro y espaciamiento) lo que ayuda a la reducción de la velocidad del proyectil y promueve el escape de gases hacia las cámaras de expansión del silenciador, el cual cubre esta parte del tubo cañón. Estas armas suelen tener la ventaja de poder trabajar igualmente bien con todo tipo de munición (tanto supersónica como subsónica).

Estas armas también cuentan con mecanismos que bloquean el retroceso de la corredera o del cerrojo para evitar fugas de gases durante el proceso de recarga de la recámara.

Otra de sus peculiaridades es que cuentan, algunas, con recubrimientos en el área de la recámara para reducir el ruido del mecanismo el cual también es fuente importante de ruido.

Estas armas están claramente diseñadas para fuerzas de operaciones especiales, tanto sean policiales como militares.

 

 

<< página 1
página 2 >>

 

Búsqueda personalizada

 


Cuartel General | Ejércitos del aire | Ejércitos del mar | Ejércitos de tierra | Haciendo contacto

<< página 1
página 2 >>

 


Muchas gracias a Sergio Silva Castañeda por su ayuda prestada en la redacción de este artículo.