Pistola de asalto Glock 18

Uno de los primeros modelos de la Glock 18, con muescas en el cañón largo.

Derivada, como toda la familia, de la ya superfamosa Glock 17, este arma parece ser, realmente, la primera pistola de asalto del mundo, con todas las letras.

La Glock 17 fue, luego de la VP70, la primera pistola en hacer un uso intensivo de materiales sintéticos. Tanto fue así que se corrió el rumor de que era posible hacerla pasar sin problemas por los detectores de metales de los aeropuertos, lo cual es totalmente falso. Después de todo, todavía el cañón y las municiones son de metal.

Esta revolucionaria pistola posee una gran sencillez de uso. Curiosamente no tiene seguro externo, a pesar de que hay tres sistemas diferentes para que la pistola no se dispare al ser golpeada (por ejemplo, si se cae). La Glock 17 solamente hace fuego si alguien aprieta de su gatillo.

El éxito de este arma hizo que su empresa fabricante comenzara a sacar versiones especiales, recamaradas para otros calibres como el .45 ACP o el 10 mm, para tiro de competición, para defensa personal, etc. Se tratan por lo general de «copias» de la Glock 17, que aprovechan la gran mayoría de sus piezas para ahorrar costos y ganar en calidad, pero difieren en pocos aspectos del modelo madre.

La pistola resultó tan buena que comenzó a ser usada por muchas fuerzas policiales. Fue así que la unidad antiterrorista EKO Cobra, de Austria, le pidió al fabricante que diseñara para ellos una versión totalmente automática del arma. La Glock 18 y 18C no están disponibles para civiles y en algunos países se requiere tener licencias especiales para poder comprarla y usarla.

La primera pistola de asalto del mundo

La Glock 18/18C aparece en el sitio institucional de Glock como «full automatic pistol», esto es, pistola completamente automática. Y aunque parezca una gran pretención, ha demostrado no ser una cortina de humo.

Esto lo logra, además, sin hacer uso de ninguno de las tantos agregados ensayados por diseñadores anteriores. Sin culatas removibles, sin pistoletes, sin selectores de ráfagas cortas, ni nada parecido. La Glock 18/18C dispara hasta que no quedan balas, y es perfectamente controlable, usada a dos o a una mano.

La diferencia más esencial con respecto a la Glock 17 es un selector de disparo en la parte izquierda de la corredera. Por lo demás, las armas son muy similares en aspecto.

Las otras diferencias corren por parte de los dos diferentes modelos. La Glock 18 es el modelo más primitivo. Tiene el cañón más largo que la corredera, con tres muescas al final que actúan como compensadores para manejar mejor el culatazo.

El modelo 18C, más nuevo, tiene cuatro compensadores integrados en la corredera. Están ordenados en dos parejas; la más cercana al cargador es estrecha, mientras que la segunda pareja es más ancha. Esto permite mejorar todavía más el control del arma cuando entra en acción.

La Glock 18C en acción. Puede verse claramente cómo funciona en cámara lenta.

Excelente imagen de una Glock 18C con cargador largo. Esto permite un uso más intensivo en las operaciones. Con el cargador de 17 disparos, la pistola se descarga muy rápidamente, a menos que el usuario esté bien entrenado.

Obsérvese la diferencia de empuñadura con respecto a la 18, el modelo primitivo. La 18C posee los compensadores montados directamente en la corredera, de manera que las muescas del primer modelo no son visibles ni sobresale el cañón de la corredera.

Disparo realmente automático

El selector de disparo es similar a cualquier otro de pistola, solamente que agrega la posibilidad de disparo automático. No hay opción para ráfagas cortas: el selector solo permite elegir entre disparos individuales o automáticos. Está localizado al final de la corredera, y gira sobre una pieza circular.

Una vez seleccionado el modo automático y apretado el gatillo, el arma vacía el cargador en un abrir y cerrar de ojos. Esto se debe a la enorme cadencia de disparo, de entre 1.100 y 1.200 disparos por minuto.

Esto presentaba un pequeño problema para los cargadores standard de cualquier pistola 9 mm, que tienen un máximo de entre 17 y 21 disparos. Para la Glock 18/18C la empresa diseñó cargadores especiales de 33 disparos. Así se soluciona el siempre presente problema de la falta de munición en armas que disparan tan rápido.

El defecto es que el cargador de 33 disparos es realmente grande, sobresaliendo de la empuñadura ostensiblemente. Pero es un detalle menor, ya que puede usarse como respaldo junto con uno convencional de 17 disparos, que es el mismo que usa la Glock 17.

Según dicen los entendidos, el espectáculo de disparar una Glock 18/18C es realmente único. Por un lado las llamaradas de los compensadores, y por el otro, una lluvia de cartuchos vacíos volando hacia todas partes. El culatazo no parece ser algo que afecte seriamente la puntería o la mano del usuario.

Facilidad y precisión de uso

Según dicen quienes la han probado intensamente, la Glock 18 es un arma sencilla de usar, que requiere entrenamiento, pero no demasiado. Sin embargo, la 18C aparentemente es todavía mejor, ya que el diseño de los compensadores integrados a la corredera es mucho más ingenioso y preciso. La gran ventaja sobre todos los diseños anteriores que ni siquiera salieron al mercado es que la Glock 18/18C es un arma realmente automática, y no puede disparar ráfagas cortas. Con algo de práctica se puede aprender a disparar ráfagas de tres, cuatro o cinco proyectiles, pero eso es a elección del usuario.
Una Glock 18C con culatín removible, la opción ideal para equipos especiales de la policía. Obsérvese cómo se inserta en la parte posterior de la empuñadura, detrás del cargador. Esto permite que el policía tenga la opción de usarla tanto como arma de asalto o como semiautomática.

La Glock 18/18C es muy precisa, sobre todo hasta los 30 metros, y rompe muchos de los prejuicios sobre las pistolas de asalto, que ya eran calificadas como muchos como imposibles de construir. Compacta, precisa y fácil de usar, es también un arma convencional, sin ningún tipo de pieza o accesorio extraño a su clase.

¿Reemplazar los subfusiles?

Sin duda una de las metas de las pistolas de asalto era ese, al menos en parte. No hay duda de que en ciertos ambientes un subfusil tiene grandes ventajas, como puede ser en un campo de batalla, ya que da mejor alcance y precisión, además de permitir usar munición de fusil (como sucede cada vez más frecuentemente en los nuevos diseños).

Sin embargo, hay situaciones en donde un subfusil es un aparato engorroso. Por mucho tiempo, los guardaespaldas de grandes personalidades o los guardias de seguridad de incógnito han usado versiones cortas de famosos subfusiles, como el MP5, o el mini-Uzi o micro-Uzi. Pero estos modelos tienen algunas desventajas intrínsecas a su diseño. Por un lado, siguen siendo muy grandes, ya que son simples versiones acortadas, no rediseños. Esto hace que un observador atento, como un potencial terrorista o secuestrador, pueda darse cuenta de que el guardia está fuertemente armado. Por otra parte, al ser más grandes son también más difíciles de sacar a la luz, estando escondido bajo sacos o ropas pesadas. Y es sabido que en ciertas situaciones, disparar medio segundo más tarde es disparar demasiado tarde.
Impresionante imagen de una Glock 18C en acción. Pueden verse claramente las llamaradas que salen de los compensadores, montados directamente sobre el cañón y la corredera (que todavía ni siquiera ha comenzado a moverse).

Además, al no ser armas diseñadas desde la nada, a veces tienen problemas que sus versiones anteriores tenían en menor escala, pero ahora repotenciados. Una micro-Uzi es sin duda un gran arma, pero no hay duda de que no es tan precisa como una Uzi, que es más pesada y maneja mejor el culatazo. Al perder peso y volumen, se pierde también precisión y facilidad de uso.

La Glock 18/18C, al ser un arma pensada desde cero, elimina todos estos inconvenientes. De manera pragmática y sin recurrir a soluciones extravagantes, se soluciona el problema de la falta de cartuchos, usando cargadores más grandes.

El uso de compensadores en el cañón es sin duda la mejor opción. Los usuarios han manifestado que, incluso usando una sola mano, el arma es razonablemente controlable, sobre todo teniendo en cuenta su terrible volumen de fuego. Al parecer no es difícil hacer dos o tres impactos en el mismo blanco, una vez que uno se ha familiarizado con el ella. Claro que esto debe tomar un par de cargadores grandes, al menos. Pero es un precio bajo por un arma tan excelente. Es por eso que la Glock 18/18C puede reemplazar sin demasiados problemas a un subfusil en ciertas situaciones. Tan fácil de esconder y desenfundar como una pistola semiautomática cualquiera, esconde sin embargo el poder de hacer ráfagas controladas en espacios pequeños, incluso con una sola mano.

No hay otra arma en el mundo que haya podido demostrar esta cualidad, ni antes ni ahora. Por eso que la Glock 18 ya se ganó su espacio en la historia de las armas de fuego, junto con su hermana mayor, la Glock 17.

 

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Famosa por varias razones

Si bien ya era conocida por su aparición en algunos famosos videojuegos como Counter-Strike, la Glock 18C se hizo especialmente conocida al aparecer en la película Terminator 3 .