Caza pesado británico Bristol Beaufighter

Hacia 1938, la RAF se dio cuenta rápidamente que necesitaba un caza pesado, ya que no disponían de cazas de escolta o de largo alcance para acompañar a sus bombarderos o para la intercepción nocturna de bombarderos enemigos. En este sentido, el Blenheim, que se estaba quedando algo rezagado, fue adaptado como caza nocturno al comienzo de la guerra, pero se necesitaba un avión nuevo, más capaz.

Con la guerra pronta a estallar, la empresa Bristol propuso justamente el avión que la RAF estaba necesitando: un aparato bimotor, versátil y fuertemente armado, a diferencia de sus predecesores. Las autoridades militares británicas dieron el visto bueno, y así, los diseñadores tomaron como punto de partida al Beaufort (el cual era, a su vez, un desarrollo surgido del Blenheim, por lo que todos los estos aviones conservan una silueta similar).

La característica silueta del Beaufighter permite distinguirlo en cualquier parte, con sus dos enormes motores sobresaliendo delante de la corta cabina.

El primer prototipo del Beaufighter voló el 17 de julio de 1939, pocos días antes del comienzo de la nueva contienda mundial. El proceso de desarrollo había sido frenético, en paralelo con el del Beaufort. Su antecesor había volado por primera vez en octubre de 1938 pero, por problemas de integración de los motores, que se sobrecalentaban, recién entró en producción un año más tarde.

En este sentido, el nuevo aparato tampoco era excelente al principio. Era una solución de compromiso a corto plazo, pero a la larga se convirtió en uno de los aviones más polivalentes y necesarios de la RAF. Con nuevos motores y un fuselaje algo diferente con respecto al Beaufort, compartía sin embargo ese aire de familia que venía del Blenheim.

Uno de los principales problemas a solucionar fueron los motores, que tantos problemas de desempeño le trajeron al Beaufort. En este sentido, el uso de motores Bristol Hercules mejorados permitieron que el aparato pudiera evolucionar, haciéndose constantemente capaz de llevar más y más armamento, blindaje, equipo y combustible.

Entrada en servicio y evolución

Apenas 13 meses después de comenzar su producción, el Beaufighter se incorporó a los escuadrones de la RAF, que lo necesitaban desesperadamente durante la Batalla de Inglaterra en su rol de caza nocturno. Pero esto no fue todo; 1940 fue un año lleno de combate aéreos sobre territorio británico y pronto se demostró que se requerían aviones especializados para todo tipo de roles.

Al principio, todos consideraron al Beaufighter un avión muy difícil de pilotar. Sin embargo, con constantes mejoras y experiencia, este aparato se demostró como el más capaz para cumplir con estos cometidos.

Así, la versión de caza diurno se distribuyó también entre las fuerzas británicas desplegadas en Malta y en el desierto del norte de África. También se lo utilizó en la bahía de Vizcaya para atacar a los Junkers Ju-88.

Caza nocturno

Rápidamente, los primeros Beaufighter Mk IF comenzaron a servir en la RAF en el invierno boreal de 1940. Su tarea era reemplazar a los Blenheim Mk IF, que estaban quedándose obsoletos. En realidad el aparato entró en servicio justo a tiempo para demostrar su valía, ya que los alemanes habían comenzado un asalto aéreo a gran escala semanas antes. Inicialmente, el Beaufighter MK IF usaba un motor Bristol Hercules III, radial, de 1.400 HP, y ya poseía una evolución del radar usaron por el Blenheim Mk IF, el AI Mk IV, el cual montado en el morro del avión le daba un aire distintivo.

Pintados de negro al igual que sus predecesores, los Beaufighter de caza nocturna realizaron sus primeras pruebas operacionales en las últimas fases de la Batalla de Inglaterra, comenzando a ser entregados a los escuadrones de caza nocturna de la RAF en septiembre de 1940.

Al principio hubo problemas con el uso del radar, lo cual no permitió grandes resultados durante 1940. Sin embargo, en los últimos tres meses de la ofensiva alemana se comenzó a incrementar la cantidad de bombarderos derribados. Durante los primeros cinco meses de 1941, el Beaufighter fue el caza nocturno con mayor cantidad de intercepciones de toda la RAF.

Se equiparon 9 Escuadrones Metropolitanos de Caza Nocturna con este aparato, encargado de la difícil tarea de proteger Inglaterra por la noche. La producción alcanzó las mil unidades, muchas de ellas producidas en las llamadas fábricas fantasmas. A partir del aparato número 51, se agregaron 6 ametralladoras de 7,7 mm en las alas, además de los cuatro cañones de 20 mm que ya tenía el fuselaje, lo cual habla a las claras de la necesidad por aumentar su potencia de fuego.

Otras mejoras comenzaron a llegar. Cuando los nuevos motores radiales Hercules se retrasaron, se seleccionó el Rolls Royce Merlin XX de doce cilindros en V para el Mk II.

El primer ejemplar de producción del Mk II voló el 22 de marzo de 1941, entrando en servicio en cuatro escuadrones (uno de ellos, tripulado por voluntarios polacos).

Un Beaufighter Mk IF del escuadrón nº 29 de la RAF. Este escuadrón fue uno de los que recibió este aparato a fines de 1940, y lo utilizó hasta mayo de 1943. Se trataba de una unidad de caza defensiva, pensada para interceptar a los cazas y bombarderos nocturnos alemanes que ingresaran en espacio aéreo británico. Cuando los alemanes dejaron de presionar el espacio aéreo, este tipo de aparatos se hizo menos necesario.

Siguieron varias versiones más o menos experimentales del Beaufighter, que no llegaron a cuajar. Entre ellas están el Mk III, una versión más ligera, y el MK IV, que debía volar también con motores Rolls-Royce. También el Mk V fue abandonado; se pretendía el uso de una torreta dorsal similar a la del caza Defiant, la cual llevaba cuatro ametralladoras. Sin embargo fue abandonada la idea ya que dificultaba la salida del piloto en caso de una emergencia.

Finalmente, el Mk VIF se convirtió en el caza nocturno standard de la RAF (al menos hasta la llegada del Mosquito Mk II), equipando a 12 escuadrones basados en Inglaterra y 6 en el Medio Oriente entre 1942 y 1943.

Cuando fueron desplazados por modelos mejores, algunos escuadrones equipados con el Mk VI fueron asignados a otros teatros de operaciones, por ejemplo en el Mediterráneo para apoyar los ataques a África del Norte. También sirvieron en Extremo Oriente, en el área de Calcuta y sobre Birmania.

El mejor avión antibuque

Como ya se vio, varias versiones remotorizadas y mejoradas del Beaufighter fueron abandonadas en el proceso de diseño. Sin embargo finalmente llegaron los motores con mayor potencia, lo cual hizo que los modelos Mk VI fueran modelos más polivalentes. En efecto, este aumento en la potencia permitió que el avión pudiera ser empleado ya en otros papeles con derecho propio, como torpedero y de ataque al suelo.

Cuando Inglaterra se fue imponiendo en el frente aéreo, alejando el peligro de invasión, se comenzaron a diseñar y construir nuevas versiones, aprovechándose este aumento en la potencia. En 1942 se probaron mejoras que incorporaban un soporte para torpedos y cohetes aire-superficie; al aceptados estos aparatos modificados, se los comenzó a construir. De esta manera, a finales de ese año ya se fabricaba el Beaufighter VIC «Torbeau», con capacidad antibuque. Esta versión podía cargar y lanzar un torpedo pesado de 45.7 cm. El Torbeau entró rápidamente en servicio y al comienzo del año siguiente ya era utilizado para atacar buques alemanes, comenzando a sustituir en ese papel a su predecesor, el Beaufort.

Sin embargo, la necesidad por aviones de ataque más veloces, blindados y armados generó más y más evoluciones. Gradualmente la variante VIC fue reemplazada por un modelo diseñado expresamente como bombardero/torpedero, la T. F. X. Este aparato tenía motores Hercules XVII de 1.770 caballos, que estaban optimizados para tener su máxima potencia a apenas 150 metros de altura. De esta manera, estos Beaufighter podían sobrevolar sus blancos a la altura más adecuada para el lanzamiento de sus armas, mientras aceleraban y maniobraban al máximo de sus capacidades, reduciendo la chance de ser alcanzados.

Pero por si fuera poco, esta variante cargaba con todo un arsenal de armas de diferente calibre: cuatro cañones de 20 mm en el morro, seis ametralladoras de 7,7 mm en las alas, una en la torreta dorsal, más un torpedo de 726 kg, dos bombas de 227 kg y ocho cohetes de 76,2 mm.

Se dice que esta versión del Beaufighter fue el mejor avión antibuque británico de la guerra, y no es para menos. Su evolución continuó, agregándosele frenos de picado para hacer más fáciles los ataques a baja altura, sobre todo cuando debían lanzar cohetes o disparar sus cañones. Generalmente volaba con dos tripulantes, aunque se podía llevar un tercero que actuaba como torpedero, aumentando la posibilidad de acertar con este arma. Además, la automatización y la llegada de nuevos sensores lo hizo más mortífero: un altímetro radar le permitía realizar ataques más precisos volando a ras del agua, sobre todo cuando usaba torpedos o cohetes. Por si fuera poco, luego se le agregó un radar adaptado para blancos de superficie en el morro (similar al que utilizaban sus «hermanos» cazas nocturnos). Esto aumentó enormemente su eficiencia, sobre todo en los últimos meses de la guerra.

No es de sorprender, entonces que esta fuera la variante más fabricada, sumando 2.200 de los 5.928 fabricados en total.

Un Beaufighter Mk X de la Royal Canadian Air Force, en agosto de 1944. Nótense las marcas de invasión de Normandía (las alas pintadas en franjas negras y blancas, al igual que el fuselaje), lo que indica que este aparato participó en dicha operación.

En el frente del Pacífico

En su papel de bombardero ligero y antibuque, obviamente este aparato resultaría muy necesario en este frente, en donde las operaciones anfibias estaban a la orden del día.

Esto hizo necesario que, como en el caso del Blenheim y el Beaufort, Australia tomara como prioridad la fabricación de este aparato, ya que el Reino Unido no podía abastecer a este país de suficientes aparatos.

De esta manera, Australia fabricó la versión X de este aparato, ensamblándose un total de 364. Este aparato entró en servicio en 1944 y fue fundamental para apoyar a las unidades australianas en su avance por las Indias Orientales. En el teatro del Pacífico, los japoneses lo apodaron la muerte susurrante, ya que el sonido de sus motores era relativamente suave, pero el aparato resultaba mortífero. Pudiendo llevar un torpedo y cohetes no guiados, además de su armamento de cañones y bombas, sin duda era el avión perfecto para atacar todo tipo de blancos navales.

Otras variantes y teatros de operaciones

Derivando de dos aviones que, con sus defectos, habían demostrado ser muy polivalentes, los británicos se dieron cuenta de que el diseño servía para otras tareas y que podría ser adaptado para las mismas. Para ser utilizado en África se los tropicalizó, y fueron empleados como caza diurno de largo alcance, misión en la que los Hurricane y otros aparatos monomotores no podía ser empleados.

El modelo IC fue utilizado también en esta primera etapa por el Comando Costero inglés, en misiones antibuque, antes de que surgieran las versiones diseñadas específicamente, como el ya mencionado VIC.

La fotografía permite distinguir los elementos característicos del aparato, particularmente la cabina con visibilidad hacia adelante (una gran diferencia con el Blenheim y el Beaufort, que eran aparatos bombarderos y de reconocimiento, requiriendo morros acristalados), la torreta dorsal de ametralladoras y el morro con cuatro cañones. Obsérvense los motores radiales insertos a mitad del ala: este fue uno de los cambios necesarios con respecto a su antecesor, ya que la planta motriz, más potente, requería hélices más grandes y por lo tanto, más alejadas del suelo.

Últimas tareas

Aunque lentamente desplazado en ciertos roles por variantes del Mosquito, el Beaufighter sirvió en todos los teatros operacionales de los aliados occidentales, ya que combatió efectivamente en Europa, África, el Mediterráneo, el Pacífico y en Birmania. Al haber sido fabricado en gran cantidad (se lo fabricó incluso hasta 1946), terminaba encontrando siempre un nuevo trabajo que realizar.

Es así que, concluida la guerra, el Beaufighter continuó sirviendo, pero generalmente en roles de segunda línea, ya que había alcanzado ya el máximo potencial del diseño y comenzaba la era de los jets. Solo se mantuvo en escuadrones de primera línea en el Lejano Oriente hasta 1950.

Pero estos aparatos no causarían baja sino hasta diez años después, ya que 35 unidades fueron reconvertidas al standard TT. Mk 10, que fue utilizado como remolcador de blancos en el Reino Unido, Medio Oriente y Lejano Oriente hasta 1960.

Especificaciones
técnicas Beaufighter
Mk VIF
TF. Mk X
Peso vacío6.623 kg7.076 kg
Peso máximo
al despegue
9.798 kg11.431 kg
Motordos Bristol Hercules VI o XVI radiales, de 1670 hp cada unodos Bristol Hercules radiales, de 1320 kw cada uno
Superficie alar46,73 m246,73 m2
Envergadura17,63 m17,63 m
Largo12,70 m12,7 m
Alto4,83 m4,83 m
Velocidad máxima536 km/h a 4.755 m488 km/h a 395 metros
Techo8.075 m4.570 m
Alcance2.382 km2.366 km
Armamentocuatro cañones de 20 mm en el morro y seis ametralladoras de 7,7 mm en las alas, más una de 7,7 mm en la torreta dorsalcuatro cañones de 40 mm y seis ametralladoras de 7,7 mm en su versión de caza; una ametralladora Vickers de 7,7 mm en la torreta dorsal; un torpedo y dos bombas de 113 kg u ocho cohetes aire-superficie de 41 kg en la versión antibuque o de apoyo a tierra

Fuentes

Bristol Beaufighter en la Wikipedia (en inglés)

Bombarderos: guía completa ilustrada de la A a la Z (Francis Crosby) – Tikal Ediciones, Madrid (ISBN 978-84-9928-069-1).

Otras fuentes perdidas

Bombardero torpedero británico Bristol Beaufort

Poco antes del estallido de la guerra, Gran Bretaña se dio cuenta de que necesitaba un bombardero / torpedero ligero. La solución más rápida fue retomar el diseño del Blenheim y producir un avión nuevo.

Fue así que surgió el Bristol Beaufort (cuya denominación oficial era Tipo 152). Se trataba de un avión bimotor, diseñado por esta empresa británica, que ya tenía experiencia con el Blenheim y que la aprovechó para desarrollar un aparato de líneas muy similares. Ya en 1935 se comenzó a trabajar en su diseño, en paralelo con su «hermano». El primer prototipo tenía motores Mercury y voló por primera vez a fines de 1938, un año después de que el Blenheim entrara en servicio.

Aunque fue diseñado para un trabajo muy específico, la gran demanda a causa de la guerra hizo que se construyeran unas 1.180 unidades solo en Inglaterra.

Al igual que el Beaufighter, fue utilizado ampliamente por el Comando Costero inglés hasta 1943, cuando ya había sido superado su diseño. Durante esta época equipó las unidades basadas en territorio metropolitano, pero también estuvo activo en otras zonas como en Malta y el Medio Oriente.

Los Beaufort también se produjeron en Australia, habida cuenta del gran problema logístico que hubiera implicado producirlos en el Reino Unido y llevarlos hasta allí. Estas variantes australianas son conocidas como DAP Beaufort, por las siglas de Department of Aircraft Production (Departamente de Producción de Aeronaves), que fue la autoridad que ordenó su fabricación. Los australianos fueron sus principales usuarios después de los ingleses, ya que se construyeron unas 700 unidades que sirvieron en la Real Fuerza Aérea Australiana en el teatro del Pacífico, siendo utilizados hasta el final de la guerra. Hacia 1943, la producción de estos aparatos era tan prioritaria que se construía uno al día.

Estructura

Este avión cuatriplaza conserva todavía un fuerte aire de familia heredado del Blenheim, no solo en la configuración de las alas y motores, sino también en la cola y el resto del fuselaje. Incluso hay algunos modelos en donde la cabina ampliamente acristalada se asemeja a ciertas versiones de este bombardero ligero.

La gran diferencia con respecto a su antecesor consiste principalmente en la joroba que continúa la cabina, sobreelevada con respecto a la nariz. Necesaria para llevar a un tripulante más, el Beaufort tiene un aspecto más robusto. La cabina alargada, con gran visibilidad, termina en la parte media del fuselaje en una torreta de ametralladoras, que mira hacia atrás, responsable de la defensa trasera del aparato.

En esta fotografía puede verse la semejanza con la nariz del Blenheim Mk IV, además de la alargada cabina sobre la nariz, que termina en la torreta dorsal de ametralladoras.

Sin embargo, hay diferencias de diseño con respecto al Blenheim  que no son tan visibles. Tal vez la más grande es la presencia de un cuarto tripulantes. Esto repercutió negativamente en el aparato, ya que no se planteó ponerle un motor de mayores prestaciones y el peso adicional lo hizo más lento. Como se verá más adelante, el punto débil del Beaufort fue siempre su escasa potencia. Finalmente se optó por el motor Bristol Taurus de 1.130 caballos. Sin embargo, resultó imposible enviarle estos motores a Australia cuando, en 1939, se decidió que este país construyera su propia variante, por lo que los modelos australianos utilizaron los motores Twin Wasp de la Pratt & Whitney, producidos localmente.

Breve historia operativa

El Beaufort fue el bombardero-torpedero standard de la RAF desde 1940, cuando entró en servicio, hasta 1943, cuando fue reemplazado por modelos más modernos.

El aparato estaba entrando en servicio cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, por lo que no entró en combate rápidamente; pero apenas estuvo disponible, ya tenía trabajo de sobra. Los Beaufort iniciaron sus operaciones como aparato posador de minas marinas en agosto de 1940, realizando también ataques contra buques alemanes en las costas francesas y holandesas.

Una de las labores que lo hizo más famoso fue el ataque, el 6 de abril de 1941, al crucero alemán Gneisenau. Los escuadrones 22 y 24 del Comando Costero de la RAF convergieron en la bahía de Brest, causándole graves daños. No sería la única vez; en el frente europeo el Beaufort fue muy conocido por su rol antibuque, atacando también a otros buques alemanes como el Scharnhorst y el crucero pesado Prinz Eugen.

Desde Malta, estos aparatos hostigaban constantemente las líneas de abastecimiento alemanas e italianas que debían abastecer el teatro africano, siendo parte importante de la caída del Afrika Korps. Su uso trajo así problemas a las fuerzas del Eje en esos primeros años.

Pero aunque fue diseñado como un bombardero-torpedero, el Beaufort no siempre tenía trabajo en este rol, por lo que se lo utilizó muchas veces como bombardero medio diurno sobre el territorio europeo. Su éxito fue mixto: voló más horas de entrenamiento que las de combate, y se perdieron más unidades en accidentes y debido a problemas mecánicos que las causadas por el fuego enemigo.

A pesar de que Australia había comenzado la producción de este avión en 1939, al declararse la guerra contra Japón, no existía un número suficiente de estos aviones para patrullar y atacar el muy amplio teatro de operaciones. Es por eso que muchos Beaufort fueron cedidos a Australia en 1942, para ayudar a este país mientras sus industrias construían las variantes locales. Estos aviones eran fundamentales para evitar ataques e invasiones navales desde Japón y otras zonas bajo dominio japonés, por lo que eran una gran prioridad. Fue así que participaron en numerosas campañas de bombardeo y ataque contra las tropas que asediaban Port Moresby en Nueva Guinea, o simplemente como aviones de patrulla en diversas zonas marítimas del Pacífico, buscando buques japoneses para realizar ataques de oportunidad.

Como sucedió con muchos aviones de esa época, apenas salidos de la fábrica se empezaron a desarrollar nuevas versiones, generalmente con cambios de motorización, para conseguir más velocidad y potencia, además de mayor carga de armamento. Sin embargo estos intentos fueron infructuosos, primero por la escasez de motores estadounidenses muy prometedores, y luego por problemas de adaptación estructural a otras plantas motrices. Pocos de estos modelos remotorizados fueron producidos, y fueron muy apreciados.

Esta falta de mejoras hizo que, con la guerra en marcha, los Beaufort comenzaran a quedarse rezagados con respecto a otros aviones en servicio o en diseño. Sin embargo, siguiendo con la experiencia del
Blenheim, la Bristol decidió adaptar el Beaufort para cumplir con el requerimiento británico para un nuevo avión con similares características, lo que llevó al diseño del Beaufighter, con el que compartía muchos componentes mecánicos y de fuselaje, lo cual facilitaba la transición de producción hacia el nuevo modelo.

De esta manera, a mediados de 1943, la Fuerza Aérea Real Británica sustituyó a todos los Beaufort por los mucho más modernos bimotores Beaufighter y Mosquito. Esto cerró definitivamente su producción, pero no su uso.

Otras naciones de la Commonwealth como Sudáfrica, Canadá y Nueva Zelanda continuaron operando los Beaufort dados de baja en misiones de reconocimiento y ataque eventual de buques alemanes o japoneses. Además, como sucedió con muchos aparatos innecesarios al final de la guerra, en 1950 Turquía compró las últimas unidades de Beaufort dadas de baja por Reino Unido.

Gracias a esto, existen en Australia y el Reino Unido varios Beaufort en museos. Algunos están completos o casi completos, aunque de otros solo quedan partes como la cabina.

Especificaciones técnicas Beaufort
Peso vacío5.945 kg
Peso máximo al despegue9.630 kg
Motordos Bristol Taurus XVI radiales, de 843 kw cada uno (Twin Wasp en las versiones australianas)
Superficie alar46,73 m2
Envergadura17,63 m
Largo13,59 m
Alto3,78 m
Velocidad máxima418 km/h
Techo5.030 m
Alcance1.665 km
Armamentocuatro o siete ametralladoras de 7,7 mm y hasta 1.680 kg de bombas o un torpedo de 728 kg


Fuentes

Bristol Beaufort y Bristol Fairchild Bonlingbroke en la Wikipedia (en inglés)

Bombarderos: guía completa ilustrada de la A a la Z (Francis Crosby) – Tikal Ediciones, Madrid (ISBN 978-84-9928-069-1).

Otras fuentes perdidas

Subfusil Owen

Corría el mes de julio de 1939 cuando un joven de 24 años, llamado Evelyn Owen, llevó su prototipo de un subfusil calibre .22 a las barracas de Victoria, en Sydney, Australia. Allí fue inspeccionado por oficiales de suministros; él explicó que se podía hacer con equipo poco especializado usando las partes de un fusil calibre .22. Pero los oficiales le dijeron a Owen que no podían aceptarlo en uso para el ejército a causa de que tenía un calibre bajo.

El joven, insistiendo, les explicó que el arma podía ser adaptada fácilmente para usar calibres más grandes y que solamente había elegido el .22 por conveniencia. A pesar de su insistencia, el arma fue rechazada: antes de la Segunda Guerra Mundial, el ejército australiano no se había dado cuenta de la importancia de los subfusiles para el uso de la infantería.

El ejército australiano siguió en su postura, poco interesado en el arma. Y cuando se dio cuenta de lo importante que eran los subfusiles, encargó rápidamente una partida de subfusiles Sten a las fábricas británicas. Las autoridades tardaron un tiempo, sin embargo, en darse cuenta de que, con la Segunda Guerra Mundial ya en marcha, el ejército británico tenía derecho a usar todo lo que produjeran sus fábricas. Durante ese tiempo Owen no hizo más que insistir, y al aparecer este vacío, pudo persuadir a las autoridades militares para que probaran su proyecto, en 1940. El Owen fue aceptado, aunque el tema del calibre siguió siendo un problema: se produjo el arma en cuatro calibres hasta que se adoptó el ahora universal de 9x19mm Parabellum.

Subfusil australiano Owen. Las manchas no son a causa del uso, sino de la costumbre de pintar miméticamente el armamento.

Nadie seguramente supo en esa época todos los acontecimientos que vería esa arma tan extraña. Lo primero que nos permite reconocer fácilmente al Owen es la posición vertical superior del cargador, apuntando hacia arriba, colocado encima del cajón tubular del arma. Esta característica, poco vista en los subfusiles (incluso ahora), es solamente peculiar en apariencia, y se adoptó por su funcionalidad. A pesar de que presenta un ligero inconveniente para el tirador, ya que se desplaza la mira y el alza a la derecha del arma (lo cual es una solución algo incómoda), no es tan grave en el campo de batalla: los subfusiles no son armas de precisión y se mantienen al dispararse a la altura de la cadera. Incluso el arma que sustituyó al Owen, el X-3, en el ejército australiano, conserva esta característica.

Otro gran punto del Owen es su gran robustez y convencionalidad, que lo hacían muy confiables en cualquier circunstancia y clima: fue un arma tosca y segura que alcanzó por ello mucha fama. También la facilidad de uso y mantenimiento ayudaron en mucho: otra característica exclusiva del Owen es la posibilidad de sustituir rápidamente el cañón. A pesar de que no era tan necesaria, ya que para que se produjera la autocombustión del cartucho era necesario disparar una enorme cantidad de proyectiles, esta característica se conservó durante toda la producción del Owen. Solamente tirando hacia arriba un seguro operado por un resorte, justo delante de donde se inserta el cargador, el cañón se podía sacar. Este dispositivo es necesario, ya que el método de ensamblaje y construcción, el arma solamente podría ser desmantelada removiendo el cañón y luego sacando la recámara y el resorte de retroceso hacia adelante. Otra parte inusual del subfusil Owen es que el mecanismo de eyección está dentro del cargador y no del arma: los casquillos vacíos caen delante del gatillo.

Un detalle notable era que, en servicio, el Owen (como las otras armas) se recubría a menudo con barnices miméticos adaptados al terreno en el que se operaba: en el caso del ejército australiano (el Owen no fue utilizado por otras fuerzas armadas) era la jungla de Nueva Guinea, donde los soldados encontraron en el Owen el arma ideal para el combate de proximidad. Aunque era pesado y aparatoso, el Owen era un arma de primera clase y muy popular entre los que lo usaban; este subfusil resultaba sensiblemente más pesado que la mayoría de los modelos similares, pero las empuñaduras de pistola, tanto anterior como posterior, agilizaban notablemente su manejo. Se mantenía operando incluso en las durísimas condiciones de la jungla (humedad, barro, calor, etc.). Las fallas eran muy excepcionales, a pesar de los defectos que pudiera tener. Esto se debía también a su diseño: el compartimiento de la cámara estaba separado dentro del cajón, para que la cámara estuviera aislada del mango retractable por una pared pequeña, a través de la cual pasa la aguja percutora. Esto asegura que la suciedad y el barro no atascaran la cámara; aunque muy efectivo, el dispositivo ocupaba mucho espacio.

Durante la producción en serie, se llevaron a cabo algunas modificaciones: se eliminaron las aletas de refrigeración en la boca del cañón, se cambió la culata, realizada en varias versiones hasta quedar en una simple armadura metálica, o bien construida totalmente en madera, o la mitad en madera y la otra mitad en metal.

El Owen fue producido desde mediados de 1941 hasta 1945, llegando a las 50.000 unidades, sirviendo muy bien en el ejército australiano. Pero en 1952 se comenzó a fabricar de nuevo, probablemente debido a la falta de un arma mejor que llenara su lugar, como sucedía bastante seguido en esa época. En esta ocasión se le aplicó una larga bayoneta en la boca del cañón; aunque algunas versiones de 1943 llevaban una bayoneta más corta aplicada sobre un dispositivo tubular, las unidades fabricadas de esta manera eran muy pocas.

Un soldado del 5º Regimiento Real Australiano, con un subfusil Owen, observa la destrucción de la aldea de Long Tan, en Vietnam.

De esta manera el subfusil Owen participó muchos años más tarde en otra gran contienda mundial: la guerra de Vietnam. Aunque no hayan acaparado la atención de todas las cámaras del mundo, numerosos elementos de varias fuerzas de Australia participaron en la contienda, dando muestra de gran valor y eficiencia. Allí el Owen demostró una vez más su capacidad a pesar de algunos defectos que se pudieron encontrar y aunque fuera un arma muy anticuada. Para algunos las balas redondeadas eran poco útiles contra las pesadas ropas que utilizaban los guerrilleros vietcong; sin embargo, era un arma extremadamente confiable y no hay duda de que en los cerrados combates que se sucedieron en la jungla contar con un arma ruda y de alta capacidad de disparo le salvó la vida a más de uno.

No hay duda de que la historia de esta arma, ideada por un joven como cualquier persona y construido con mucho ingenio en un sótano, es un ejemplo de cómo un proyecto que parece inalcanzable puede llegar a ser realidad de la manera más espectacular. A pesar de las críticas y quejas de las autoridades militares de su época, Owen pudo finalmente cumplir su sueño de servir a su patria; ¡y de qué manera! Nada más que dándole un gran arma en el momento de gran necesidad, tan buena que incluso pudo ser usada confiablemente casi tres décadas más tarde.

Calibre (mm)9 x 19
Largo (mm)813
Largo del cañón (mm)247
Cadencia de fuego (d/m)700
Velocidad de salida (m/s)420
Cargadorvertical de 33 disparos
Surcos7, a la derecha
Peso vacío y sin cargador (kg)4,21
Peso completo (kg)4,815