Submarino de misiles balísticos tipo 941 «Typhoon»

No es extraño que los soviéticos nuevamente hagan algo más grande. Después de todo, tienen los records de tamaño en aviones, helicópteros… ¿Por qué no completar todo esto con el submarino de ataque más grande del mundo?

La historia de este gigante comenzó en diciembre de 1972, cuando se autorizó su diseño; sin embargo, recién un año después el gobierno soviético, oficialmente, ordenó su desarrollo y producción. Los tipo 941 nacieron con la denominación «Akula», que en ruso significa «tiburón». Sin embargo, y muy curiosamente, la OTAN le colgó la denominación «Typhoon» (Tifón, en inglés). Aparentemente, esto se debió a que, en discursos a mediados de los 70s, el líder soviético Leonid Brezhnev habló repetidas veces de un «tifón» al mencionar a un nuevo tipo de submarino que se estaba diseñando. Algo literalmente, la OTAN creyó que este sería el nombre de esta nueva clase de submarinos, diseñados especialmente para equipararse a los clase Ohio que estaba desarrollando la US Navy.

Lamentablemente, más adelante la OTAN le dio el nombre Akula a una clase de submarinos soviéticos que surgió a mediados de los 80s. Para evitar confusiones obvias, se suele utilizar los códigos de la OTAN para ambos submarinos, al menos en publicaciones occidentales. Es por eso que aquí lo llamamos Typhoon, siguiendo ese criterio.

Lo importante, más allá de los nombres, es que durante los 70s se trabajó fuertemente para poder en orden de batalla a esta nueva arma submarina. En septiembre de 1980 se comisionó el primero de la clase, el TK208, siendo introducido en la Flota del Norte un año más tarde, en diciembre de 1981. Entre 1981 y 1989, se construyeron y entraron en servicio un total de seis de estos buques, el último justo en los últimos meses de la URSS. Todos estaban dentro de la 1º flotilla de submarinos atómicos, como parte de la ya mencionada Flota del Norte.

La clase 941 Typhoon en superficie. Las figuras en la cima de la torre y sobre el casco son tripulantes, lo que nos muestra la magnitud de su escala.

La razón del tamaño

La principal misión de los submarinos de ataque nuclear es el lanzamiento de misiles balísticos que, portando cabezas nucleares, puedan golpear al enemigo sin ser detectados, a gran distancia. El binomio submarino-misil es, entonces, muy importante. Tanto es así que el Typhoon está construido alrededor de los misiles balísticos.

En realidad, el colosal tamaño de esta clase de buques no tuvo como objetivo presumir. Si bien es, en parte, una demostración de la forma de hacer las cosas que tenían los diseñadores militares soviéticos, en realidad se basa también en sus limitaciones.

Para la mitad de la década del 70, EEUU estaba poniendo en servicio a los submarinos de la clase Ohio, cuyos misiles balísticos podían llevar casi 200 cabezas nucleares a distancias enormes. Como sucedía muchas veces en la Guerra Fría, los diseñadores soviéticos no tenían una forma directa de competir con estos aparatos. No podían hacer misiles igual de capaces con un tamaño similar, y por eso tenían que pensar de otra manera.

Esto llevó al desarrollo de los misiles R-39 Rif (código de la OTAN SS-N-20 Sturgeon, también conocido como RSM-52 por los organismos de control de armas bilaterales). Diseñado por el Bureau de Diseño Makayev, era un misil de tres etapas similar al Trident-1 estadounidense. El único problema era su tamaño: casi tres veces más grande que su homólogo estadounidense, cada uno pesaba 84 toneladas y medía 15 metros de alto. Es, de hecho, el misil balístico lanzado desde submarinos más grande del mundo.

Un submarino de construcción convencional no podía llevar una cantidad suficiente de estos misiles. La solución de los diseñadores soviéticos fue simple: hacer un submarino no convencional.

Se tuvieron en cuenta cerca de 200 soluciones para el problema. Finalmente, se llegó al diseño básico del Typhoon: varios cascos de presión independientes, integrados en un casco exterior. Se llegó a un grado extremo de provisión de equipo, con lo último del diseño y la tecnología, para asegurarse de que el Typhoon fuera el submarino con las mayores capacidades de combate.

A nivel de confort, ninguna otra clase de submarinos puede comparársele, ni siquiera los grandes de la clase Ohio estadounidenses, sus principales rivales durante la Guerra Fría. El enorme tamaño de los submarinos soviéticos les permitió agregar comodidades que otros submarinistas ni podrían imaginar. Los Typhoon tenían una sala de deportes, sauna, pileta de natación, cabinas separadas para cada miembro de la tripulación y muchas otras cosas, lo que le daba a la tripulación la posibilidad de enfrentar cualquier situación mucho más descansada y lista para todo. Era sin duda el submarino más cómodo y con mejores condiciones de habitabilidad del mundo. Con algo de ironía, se denomina a los Typhoons como «cruceros submarinos.»

Configuración general

Dos Typhoons atracados en un puerto congelado.

La clase Typhoon partía de un diseño multicasco, con dos cascos principales montados en paralelo de forma simétrica, formando una especie de katamarán. Dentro de esta superestructura recubierta de lozas que absorben el sonido hay cinco cascos internos: los dos principales, para la tripulación, uno más pequeño justo debajo de la vela, y otros dos para los torpedos y los sistemas de control. La redundancia en los cascos lo hacía también muy seguro: en el caso de que uno de los cascos se inundaran, los sobrevivientes podrían evacuar a los demás, aumentando sus chances de ser rescatados.

Cada Typhoon tenía en su interior un total 19 compartimentos, incluyendo un módulo reforzado que alojaba la sala de control principal y el compartimento de equipo electrónico, que estaba debajo de los cascos principales detrás de los tubos de lanzamiento de misiles, equipado con periscopios y demás aparatos.

El diseño del submarino le permitía navegar tanto bajo hielo como rompiendo el hielo. Tenía aletas en la popa con hidroplanos horizontales colocados antes de las hélices; los hidroplanos horizontales de la proa podían retraerse dentro del casco. Otros sistemas retractables eran dos periscopios (uno para el comandante y otro para uso general), sextante de radio, radar, sistemas de comunicación radial, mástiles de navegación y detección de dirección, que estaban alojados en la torre (la cual obviamente tenía una cubierta redondeada con refuerzo para romper el hielo). Estos submarinos habían sido diseñados específicamente para operar en aguas árticas, escondiéndose bajo la capa de agua helada y surgiendo de ella para lanzar sus misiles.

Antes de la cabina de la nave y entre los compartimentos principales están las escotillas para los misiles balísticos: veinte en total, en dos filas de diez. En la nariz, en la parte central inferior (también entre los tanques principales) estaba la bahía de torpedos, en donde se almacenaban para su rápido uso un total de 12 (en cualquier combinación, además de poder utilizarse hasta 22 misiles lanzables desde submarinos). Con seis tubos en total, algunos de 650 mm y otros de 533 mm, este submarino tenía una enorme capacidad ofensiva convencional. Además de esto, podían lanzarse minas submarinas.

Además de este arsenal convencional, cada Typhoon contaba con 20 misiles intercontinentales RSM-52, de tres etapas de combustible sólido. Cada misil consistía en 10 vehículos de reentrada con obtención de objetivos múltiples independientes (MIRV): cada uno con una cabeza nuclear de 100 kilotones. El sistema de guía era inercial con actualización de referencia estelar; su alcance era de 8.300 kilómetros con un CEP de 500 metros.

La fuente de energía del Typhoon era, obviamente, nuclear. De la misma forma que otros submarinos, se utilizaba un reactor para generar vapor de agua que mueve las turbinas; el agua pesada es reciclada completamente. El motor del buque consistía en dos reactores nucleares de agua y dos máquinas ensambladas que formaban una turbina de vapor. Dentro de cada casco principal había una turbina. Cada reactor producía 190 megawatts, lo que nos habla muy bien de sus capacidades. En conjunto los dos movían dos turbinas de vapor y cuatro turbogeneradores de 3.200 kilowatts. Dos generadores diesel de 800 kilowatts servían como propulsión de apoyo. Las dos hélices que movían al gigantes submarino tenían cada una siete palas. Los propulsores integrados en la proa y la popa eran dos timones giratorios telescópicos alimentados por un motor de 750 kilowatts. En la nariz estaban montados los sistemas de guía.

La cabina estaba protegida especialmente contra la fuerza del hielo, lo que le permitía al submarino operar en aguas completamente congeladas con total seguridad. A sus costados estaban montadas cámaras flotantes. Dentro de la cabina protegida también había 2 periscopios, antena de radio, una estación de rastreo de radar, estaciones de comunicaciones y los sistemas de navegación. El submarino estaba equipado con antenas flotantes que le permitían recibir reportes de radio, localización de blancos y señales de satélites navegando a mucha profundidad y bajo el hielo.

La profundidad máxima de inmersión era de 400 metros. Su velocidad máxima era de 22 nudos en superficie y de 27 bajo el agua (como todos los submarinos modernos, está optimizado para moverse bajo el agua, y sobre ella es un poco más lento). El Typhoon podía permanecer en el océano 120 días sin reabastecimiento satisfaciendo todas las necesidades de una tripulación de 160 personas. Para su seguridad, existían dos cámaras de escape en cada parte de la torre.

El sonar, de tipo activo/pasivo de búsqueda y ataque estaba montado en el casco debajo de la sala de torpedos. Además, el submarino estaba dotado con un radar de detección de blancos de superficie que opera en la banda I/J. Las contramedidas electrónicas incluían sistema de alerta de radar y sistema de enfoque de dirección.

Los Typhoon contaban tanto con sistemas de comunicación de radio y satelitales. Estaban provistos de dos antenas flotantes en boyas para recibir señales de radio, datos de designación de blancos y señales de navegación por satélite, tanto bajo el agua a gran profundidad como bajo el hielo.

El destino de unos pocos

El enorme tamaño y costo de los Typhoon hizo que pocos fueran construidos: solamente seis. Siendo concebidos durante las últimas décadas de la Guerra Fría, es sorprendente que tantos lograran ser ensamblados.

A diferencia de sus homólogos estadounidenses, los clase Ohio, que siguen en activo y en producción, los clase Typhoon tuvieron una vida en activo más bien corta.

Todos fueron construidos en el astillero Severodvinsk, en el Mar Blanco cerca de Arcángel. Curiosamente, solo algunos en la clase tenían nombres, y eran conocidos por una combinación de números y letras. El primero de la clase en ser comisionado fue el TK208 en 1981; luego le siguieron el TK 202 en 1983, TK 12 en 1984, TK 13 en 1985, TK 17 en 1987 y el TK 20 en 1989. Se planeó la construcción de un séptimo (TK210), pero los eventos de 1989 apenas permitieron la construcción del sexto, que fue el último.

Con la caída de la URSS, el destino de estos aparatos tan enormes y caros de mantener comenzó a ser incierto. Fueron años en donde las diversas repúblicas ex-soviéticas se repartieron grandes arsenales, y ciertos buques y aparatos quedaron en países en los que no fueron construidos. Aunque los seis Typhoon quedaron en manos de las nueva Marina de Guerra Rusa, los costos de mantenimiento y los programas de desarme hicieron que lentamente fueran saliendo de servicio.

De los seis construidos, dos fueron retirados definitivamente de servicio sin siquiera ser bautizados. Aparentemente, con la caída de la URSS, todos entraron en dique seco para ser reparados o hacerles mantenimiento, pero luego al no haber dinero para esto, terminaron siendo dados de baja. Así, tres desaparecieron: el TK202 (retirado del servicio activo en 1999, desguazado con ayuda financiera de EEUU) y el TK13 (retirado en 1997, desguazado diez años más tarde; sobre el proceso se filmó un documental de la National Geographic). Otro más, el Simbirk, que debía su nombre, como es la tradición ruso-soviética, a una ciudad, fue retirado del servicio en 1996 y desguazado en 2006.

Eran momentos de grandes problemas políticos, militares y económicos para Rusia, y es evidente que la desactivación de la mitad de la clase sirvió para reducir en buena medida los costos de mantener una maquinaria bélica demasiado grande para la época. Dice mucho sobre este asunto que sólo fueron desmantelados diez años más tarde de haber sido retirados del servicio, quedando en reserva todo ese tiempo. De un tamaño colosal, enorme fue también el trabajo para retirar el combustible atómico y los motores, para finalmente proceder a su corte en diques secos que tenían un tamaño apenas más grande. Gracias al proceso de desarme bilateral mantenido por los gobiernos de EEUU y Rusia, en el caso del TK202 el proceso fue financiado por el primer país. Y es que no todo era para ayudar a Rusia a recuperarse económicamente: el desarme atómico durante los 90s y primeros años del nuevo milenio fue muy grande, ya que ninguna de las dos potencias quería seguir manteniendo armas que eran inútiles en el nuevo escenario geopolítico, y se obligaron mutuamente a deshacerse de ellas.

Fue así que, a comienzo del siglo XXI, solo quedaba en activo la mitad de la clase Typhoon, todos dentro de la Flota del Norte. Estos tres fueron nombrados (como el TK12) en homenaje de una ciudad o empresa o personalidad. Actualmente sólo uno de estos submarinos permanece activo, el Dmitry Donskoi (TK208). Como los demás de su clase, el TK208 entró en dique seco en Severodvinsk en la década de 1990, pero los problemas económicos rusos hicieron que permaneciera allí sin muchos cambios durante años, deteriorándose. Sin embargo hacia el comienzo del nuevo milenio se aceleraron los trabajos: en octubre de 2002, luego de doce años de reparaciones, fue relanzado y bautizado con ese nombre, en honor al Gran Duque de Moscú, fundador de dicha ciudad.

Irónicamente, el primero de la clase y el más antiguo, es ahora el único en servicio activo. Su principal tarea es probar el nuevo misil RSM-56 Bulava (código de la OTAN SS-NX-30), sirviendo como plataforma de lanzamiento. Con el desarme realizado previamente, se retiraron del servicio los enormes misiles R-39: los que estaban dentro de los submarinos fueron lanzados progresivamente, durante los años, sin su carga bélica y se dejaron de construir otros nuevos. Así, el Bulava es el único armamento estratégico de este submarino.

Los otros dos submarinos de la clase, el Arkhangelesk (TK-17) y el Severstal (TK-20) están en una especie de limbo. Bautizados en 2002 y 2001 respectivamente, a los pocos años fueron retirados de servicio de la
Marina de Guerra Rusa (2006 y 2004, respectivamente). Desde hace años, su futuro es incierto. Por un lado, no se ha tomado todavía la decisión de desguazarlos, como a los demás, pero por otra parte siguen siendo parte de la reserva. Aunque su estado posiblemente es deplorable (no se sabe a ciencia cierta si se les hace mantenimiento, ni de qué tipo), lo cierto es que necesitarían ser modernizados. Actualmente la clase Borei de submarinos de ataque ha reemplazado a los Typhoon y a otros submarinos. Es por esto que se especula con que las autoridades militares rusas puedan reconfigurarlos para otras tareas, como tendido de minas o incluso el lanzamiento de misiles crucero o de los Bulava (aunque esto seguramente molestaría a los esfuerzos de desarme bilaterales).

Todo esto, sin embargo, depende de muchas cuestiones políticas, militares y también económicas. Es posible que, como otras veces, se trate de mantener cerca a estos aparatos para eventuales actualizaciones, pero que luego estas resulten ser demasiado costosas, succionando tantos recursos que convendría comprar submarinos nuevos. Es por eso que algunos expertos suponen que, cuando el Bulava termine de ser probado, los Typhoon terminarán de ser desguazados, uno de los pocos rastros vivientes de la Guerra Fría.

El submarino soviético protagonista de la película y el libro «La caza al Octubre Rojo» es un Typhoon modificado. Un poco más grande que el modelo original, posee un sistema alternativo de propulsión conocido como «oruga» que lo hace casi indetectable. Este sistema de propulsión, si bien tiene parte de ficción, no es totalmente descabellado y se han experimentado con diversas teorías al respecto.

Especificaciones técnicas
Desplazamiento (toneladas):24.500 en superficie y 48.000 sumergido
Velocidad (nudos):16 en superficie y 27 sumergido
Profundidad máxima (m):400
Dimensiones (m):175 x 23 x 12
Tripulación:160 personas
Misiles (activos):20 misiles nucleares balísticos RSM-52 (Otán SS-N-20 Sturgeon)
Torpedos:4 tubos de 533 mm (cabeza nuclear) y 2 de 650 mm (12 en reserva)

Fuentes

Submarino clase Typhoon en Wikipedia (inglés)

Submarino ruso Dmitriy Donskoi (TK-208) en Wikipedia (inglés)

Proyecto 941 Akula / TYPHOON en Global Security (inglés)

Otras fuentes perdidas

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