X-29

El programa X-29, que incluyó dos aparatos que se construyeron sobre la base de sendos F-5, tuvo varias fases y duró desde 1984 hasta 1992. Su objetivo era proveer de datos de ingeniería que serían recogidos y analizados para lograr el desarrollo de cazas futuros.

Con alas en flecha invertida (o progresiva, como suelen llamarla los expertos), es un avión poco convencional. Las alas están montadas en la parte más trasera del fuselaje, con estabilizadores canards que controlan la inclinación en la delantera en lugar de la cola. El propósito de esto era lograr un avión que pudiera operar sin perder sustentación en ángulos de ataque altos (del fuselaje con respecto al movimiento del aire). Los resultados mostraron que la configuración del ala le daban al piloto un control excelente del avión en ángulos de ataque superiores a 45 grados.

Los conceptos y tecnologías que se probaron en el X-29 a tamaño real de un caza fueron: el uso de materiales compuestos de avanzada en la construcción de la nave; superficies alares de curvatura variable; el ala en flecha progresiva, única en occidente; canards; y un sistema de control de vuelo fly-by-wire computarizado para mantener el control de la nave, que de otra manera sería inestable.

La construcción del ala demandó muchos problemas, y solamente se logró gracias al uso de materiales compuestos. De otra forma, el aparato se hubiera hecho muy pesado. Hay indicios que muestran que ingenieros aeronáuticos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial ya habían descubierto este fenómeno, y que la construcción de un caza de este tipo no se concretó justamente por eso. En el X-29 se utilizaron los últimos avances en materiales compuestos, pudiendo lograr superficies de sustentación elásticas, capaces de doblarse pero no torcerse, evitando por ejemplo que el ala se rompa durante el vuelo al ser sometida a grandes aceleraciones. La estructura exterior del ala está hecha principalmente de materiales compuestos, y la subestructura alar y la célula principal es de aluminio y titanio.

Los canards delanteros producen sustentación y son las superficies de control más importantes. También se dotó al avión de "flaperons", mezcla de flaps y ailerons, que permiten cambiar la curvatura del ala.

El diseño de ala invertida y canards del X-29 era inestable. Por eso las superficies de control se conectaron electrónicamente a un sistema de control de vuelo digital de triple redundancia con un respaldo analógico, que proveía al avión de una estabilidad artificial. El sistema recopila datos de vuelo como la altitud y la velocidad, los procesa en una computadora y ajusta constantemente las superficies de control con más de 40 comandos cada segundo.

Actualmente los dos ejemplares están en diferentes museos de EEUU, además de un modelo a escala completa en Washington.

Especificaciones técnicas X-29

Velocidad Mach 1,8
Alcance aprox. una hora de vuelo
Altitud máxima 15.000 m
Peso (vacío) 13.600 libras
Peso (despegue) 17.600 libras
Largo 14,43 m
Envergadura 8,16 m
Motor un General Electric F404-GE-400
con 16.000 libras de empuje

 

 


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