El ACR de H&K: el G-11

¿Por qué no está el G11 en servicio?

Seguramente es la pregunta que la gran mayoría de los lectores se está haciendo en este punto. ¿Por qué este arma tan revolucionariamente eficaz no fue adoptada por Alemania, EEUU y otros países de la OTAN?

No hay una sola respuesta, como en ninguno de estos casos tan complicados.

Si el G11 hubiera ganado realmente el programa ACR, cumpliendo todo lo que se buscaba, desde hace unos años hubiera sido designado como el fusil de asalto reglamentario de EEUU. Esto no pasó, ¿pero por qué?

Algunos pueden acusar a los responsables de tener un trato diferente del arma por ser de diseño extranjero. No es nada nuevo el hecho de que las filosofías de diseño de armas portátiles siempre han sido muy diferentes en Europa y EEUU.

Un G11 medio desarmado, muestra la recámara rotatoria, un cargador y cartuchos sueltos.

¿Influyó esto en la decisión de no aceptar el G11, de diseño completamente alemán? Puede ser, pero hay que tener en cuenta un detalle: el G11 no ganó porque no cumplió una expectativa tal vez demasiado elevada. Pedir un salto tan grande al sucesor del M-16 tal vez fue un error. El G11 ciertamente mejoraba las cosas, y las autoridades estadounidenses pudieron haberlo aceptado, haciendo una excepción o al menos extendiendo los plazos del proyecto para dejarlo madurar todavía más.

El problema que podía plantear el uso de una munición totalmente nueva era compensado por las grandes ventajas que proponía; por otra parte es de sentido común pensar que los organizadores del ACR sabían que vendrían nuevas municiones y estaban esperando justamente eso. Es un problema logístico enorme el tener que comenzar a diseñar una munición nueva, pero tan nueva, que revoluciona todo lo que se sabe sobre armas. Pero podía haberse hecho de haberse querido.

Pero dejemos de lado el problema de EEUU; digamos que otra nación pudo haber adoptado el G11. ¿Por qué no se hizo? Por varias razones. Primeramente, las naciones europeas, tal vez las únicas potencialmente interesadas, tenían fusiles de asalto más nuevos que el M-16, más modernos, mejores y que habían costado mucho dinero para ser desarrollados y puestos en servicio. Hubiera sido un desperdicio, sobre todo teniendo en cuenta que la Guerra Fría ya había terminado para cuando el G11 estuvo listo. No se veían en el futuro inmediato grandes campos de batalla en donde esta arma pudiera demostrar su superioridad. En este caso fue una decisión lógica.

El dato más importante en este punto, y esto también va para Estados Unidos, es el hecho de que para cuando el G11 llegó a ser una realidad operativa, el gran enemigo del capitalismo occidental, la Unión Soviética, ya no era una amenaza. Terminada tan abruptamente la Guerra Fría, sucedió lo que sucede siempre luego de una guerra: los presupuestos para armamento bajan, y la decisión para comprar armamento nuevo cae en una proporción directamente proporcional a lo innovador y novedoso que sea el armamento. Aunque los militares lo sigan queriendo, la sociedad entera prefiere gastar el dinero en cosas más constructivas.

Llegamos entonces a lo más pequeño: ¿por qué no fue adoptado por Alemania? Después de todo, ¿el desarrollo del G11 no comenzó mucho tiempo atrás, pedido por el mismo gobierno alemán?

Primer plano del extraño sistema de recámara rotatoria. Puede verse la apertura de sección casi cuadrada, para utilizar el igualmente extraño cartucho sin vaina.

Tal parece que el gobierno alemán estuvo a punto de tomar al diseño de la H&K como su fusil de asalto oficial. A comienzos de 1990, el Ejército de la entonces Alemania Occidental dejó ver sus conclusiones oficiales. Según estas, el fusil había cumplido todos los requerimientos hechos por los técnicos y los soldados en las evualuaciones: el G11 estaba listo para ser puesto en servicio. Sin embargo, el decreto oficial se demoró temporariamente al principio.

En ese momento, el panorama internacional no estaba muy firme. Las dos Alemanias se reunificaron, lo cual no sólo costó mucho dinero, sino que además creó incontables problemas del tipo burocrático, gubernamental, político, económico y, por supuesto, militar. Hacía falta mucho peso político como para decidir la compra de un fusil que, aunque muy testeado, haría necesario cambiar todas las fábricas de municiones, haciendo en ello una inversión multimillonaria. Porque, por supuesto, hacía falta MUCHO dinero, algo que en ese momento Alemania no tenía. Una vez más, lo ilógico y peligroso hubiera sido comprar el arma, teniendo en cuenta todos los problemas mucho más urgentes que afrontaba dicho país.

Esfuerzos por parte de los diseñadores no faltaron, claro está: el objetivo era vender el arma. Por lo que se sabe, la empresa H&K estuvo a punto de quebrar debido a los enormes gastos de desarrollo, y luego de propaganda, hechos en torno a su genial invención. Se había invertido una cantidad terriblemente grande de dinero en algo que luego no pudo ser vendido ni a EEUU ni a Alemania, que eran los dos gobiernos que lo habían solicitado. Durante décadas se había tirado dinero a un pozo, con la esperanza de que ese pozo lo devolviera con creces. En el momento cúlmine de su victoria tecnológica, la irónica realidad era que la empresa alemana no podía vender su mejor diseño.

Por suerte para muchos, la situación pudo ser revertida. El Ejército Alemán aceptó poner en servicio otro diseño de la H&K, el G36, que es un excelente fusil de asalto convencional, que cuenta con grandes ventajas en muchos puntos. Esto, entre otras cosas (como el contrato para la pistola SOCOM) permitió que H&K volviera con seguridad a competir en el mercado.

Las siguentes preguntas son: ¿resurgirá algún día la idea del G11? ¿Será uno de esos casos en los que unos cuantos visionarios se adelantan demasiado, pero que luego son recompensados con la fama que antes era secreto? ¿Veremos al G11 y otros diseños que utilicen munición sin vaina en el futuro?

Tal parece ser que el G11 está listo para entrar en acción. Tal vez veamos otro diseño externo, pero el corazón del arma será propiedad de H&K. Solamente hace falta la firme decisión, tomada en algún momento especial, de un gobierno importante que le pida a esta empresa alemana su mejor diseño. Uno que le permita dar un salto hacia el futuro, estando en el presente.

 

Calibre 4,73 x 33 mm
Largo total 750 mm
Ancho 74 mm
Alto 295 mm
Peso c/2 cargadores llenos 4,3 kg
Largo del cañón 540 mm
Estrías vuelta hacia la derecha en 155 mm
Velocidad de salida 930 m/s

 

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