Las pruebas finales efectuadas por soldados y técnicos en el Ejército de Alemania Occidental comenzaron en 1988. Sin embargo, desde 1950, los primeros prototipos del G11 fueron evaluados contra el famoso G3.
Entre 1988 y 1989, el Ejército de Alemania Occidental hizo pasar a un total de 15 unidades del G11 a través de una terrible serie de pruebas. Se dispararon más de 40.000 cartuchos. Soldados de infantería, de tanques, paracaidistas y unidades de reconocimiento evaluaron al G11 como un posible reemplazo del G3, mientras los técnicos del Centro de Municiones de Aachen llevaban a cabo durísimos exámenes del arma y la munición. Se testeó la precisión, resistencia, confiabilidad y seguridad de los dos elementos. Los fusiles fueron disparados después de ser congelados, cocinados, sumergidos en agua salada y enterrados en barro, para determinar su resistencia a las condiciones más extremas imaginables. También la munición fue objeto de estas pruebas: se las expuso a calor, solventes, humedad y grandes impactos, para asegurar que fueran lo suficientemente robustas para soportar el uso militar. De hecho, se llegó a extremos tales como lanzar una caja de municiones desde un avión en vuelo.
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| Un G11 K2 con una nueva mira, sin asa portafusil, y una bayoneta totalmente integrada. |
Como se ve, las pruebas sobre el G11 fueron muy numerosas. Según se dice, los reclutas alemanes que usaron el G11 lograron un desempeño 50% mejor que con el G3, o sea, lograban un 50% más de impactos. Esto quiere decir que, a pesar de la rareza del diseño y de la figura poco ortodoxa, los reclutas que entraban sin experiencia previa aprendían a usar más rápidamente el G11.
Sin embargo, los diseñadores no se quedaron contentos. Debido a estas pruebas se realizaron cambios en la munición y el arma. Así se llegó a idear el G11 K2 (o Segunda Configuración). Este modelo incorpora varias modificaciones adicionales ausentes en el primer prototipo. Se mejoró el sistema mecánico de funcionamiento, así como el diseño ergonómico del fusil, lo que permite ver las diferencias en el exterior. Todo basado en las anotaciones y recomendaciones de los soldados.
Pero lo más importante fue el cambio hecho al receptor del arma. El G11 tenía un cargador de 50 cartuchos, con una mira no desmontable 1:1. El G11 K2 usaba un cargador de 45 proyectiles, pero tenía la capacidad de llevar dos cargadores más a los costados del que estaba en uso, por lo que se puede ver, metidos en la misma culata. Esto era una perfecta idea para aumentar aún más la capacidad de carga. Los cargadores se cambian fácilmente debido al ingenioso diseño del sistema.
El K2 tenía, además, un riel para una mira con 3,5 aumentos o de visión nocturna. También se le agregaron miras fijas de emergencia, moldeadas dentro del material plástico, por si la otra fallaba, algo de lo que carecía el modelo previo. Los diseñadores habían confiado en la robutez de la mira anterior, pero por si acaso, se pensó en tener unas de emergencia. Se añadió también la posibilidad de llevar una bayoneta, un bípode y una mira laser.
Tal parece que después de un año completo de pruebas y ensayo, el desempeño del G11 en dicho programa fue sobresaliente. No hubo fallos mayores ni en las partes ni en el conjunto. Se probaron, al igual que en el caso alemán, 15 unidades, y ninguna falló. Recordemos que un total de 46 tiradores del Ejército y la Fuerza Aérea de EEUU, gastaron tres semanas disparando cada uno de los prototipos. El G11 fue alabado por su precisión en el modo semiautomático, tanto en corto como en largo alcance (300-600 metros), al igual que por su facilidad para empeñar objetivos y su facilidad de uso.
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| Eugene Stoner, diseñador del famoso M16, prueba el G11, que estuvo a punto de reemplazar definitivamente a su creación. |
Se pudo ver que los tiempos de mantenimiento y de desarme en el campo eran marcadamente menores que los de los otros candidatos, al menos en las manos del personal de prueba. Esto se debe al hecho de que la munición sin vaina no deja casi ningún tipo de suciedad en los mecanismos, pero también al hecho de que hay solamente cinco partes que pueden ser removidas por el operados en el campo (esto es, sin herramientas), comparados con las 10 de fusiles como el M-16. El G11 también recibió muchos puntos por su confiabilidad, facilidad de manejo, retroceso mínimo en modo semiautomático, y por su cargador con gran capacidad.
La H&K decidió presentarse al programa ACR, y sin duda su prototipo era el más adelantado de los cuatro. El G11 probado por el gobierno alemán era diferente al presentado para el programa ACR solamente en un punto: el sistema de mira. El G11 alemán tenía una mira óptica de 1X dentro del asa portafusil, como la mayoría de los nuevos diseños europeos. Sin embargo, el sistema parece haber sido más completo en el modelo para exportación.
El H&K-ACR utiliza un sistema óptico de mira diseñado para los alcances de entre 25 y 600 metros. Con la simple excepción anterior, no hay ningún otro tipo de diferencia entre los dos modelos.
Hubo una confusión en cierto momento, ya que parecía que los dos prototipos usaban munición de distinto calibre. Pero en realidad no hay tal diferencia. Lo que sucede es que en Alemania, el calibre se mide desde la parte más alta de las estrías (4,73 x 33mm), mientras que en EEUU se mide desde la parte más baja de las estrías (4,92x33mm). Además, la longitud de los cartuchos es la misma también, pero en EEUU se usa la longitud de la recámara para describir al cartucho.