Reabastecimiento aéreo de combustible

Sistema de cesta y sonda

El sistema más usado en cuanto a cantidad de países, es más versátil en su uso que el de pértiga. Consiste en una unidad de tanque y manguera, en cual guarda el combustible a transpasar y contiene una serie de sistemas para enrollar o liberar la manguera. En el extremo final de esta manguera flexible hay una cesta, formada por un pequeño paracaidas que ayuda a estabilizar el conducto y evitar que vivoree en el aire. En dicha cesta, al llegar al final de la manguera, hay una válvula que controla el paso del fluido.

El avión receptor tiene una sonda, en forma de lanza, que debe ser introducida en el centro de la cesta: de esta manera las dos válvulas pueden abrirse y se hace el transpaso de combustible. Cada avión tiene una lanza de forma diferente: en algunos es una lanza que corre al lado de la cabina, en otros es una pieza acodada, mientras que en modelos más recientes va introducida en el fuselaje y solamente se despliega para las operaciones de reabastecimiento.

El sistema de cesta y sonda es más viejo que el de pértiga, y fue desarrollado por una empresa británica. En consecuencia, por cuestiones de compatibilidad, las válvulas de las dos partes del sistema siguen siendo más o menos iguales que las originales; la OTAN ha puesto hace mucho tiempo un standard que se mantiene entre todos sus miembros, de manera que un avión de cualquier nacionalidad puede ayudar a otro en caso de emergencia o necesidad de una misión. Como muchos tanqueros de países de la OTAN y otros tipos de aviones son vendidos a países fuera del Tratado, esta compatibilidad se mantiene, aunque no esté reglamentada.

Por razones obvias, ningún helicóptero puede usar el sistema de pértiga. Muchos helicópteros pesados tienen sondas extensibles, ya sea dentro como fuera del fuselaje (nótese esta sonda en el lado derecho del aparato). Uno de los problemas que pueden surgir es que las aspas corten las mangueras de alimentación, lo cual hace que el repostaje en clima turbulento sea más complicado todavía.

Los modelos HC-130 están especialmente diseñados para abastecer helicópteros, y son muy útiles para ello debido a que su velocidad y gran estabilidad son similares a las de estos aparatos, los cuales tienen problemas para reabastecerse de reactores. Éstos tienen una velocidad mínima muy elevada en comparación con la velocidad máxima de los helicópteros.

La forma de uso del sistema es un poco más sencilla que la de pértiga. El avión tanquero vuela nivelado en una ruta recta, mientras la manguera se desenrolla. Por el mismo arrastre y diseño del paracaidas de la cesta, ésta se ubica un poco por debajo, describiendo una suave curva (como puede verse en algunas fotografías). El paracaidas asegura que la manguera no se mueva demasiado y vuele justo por detrás del aparato.

A diferencia del sistema de pértiga, aquí el trabajo pesado lo tiene el piloto del avión receptor. Una vez desplegadas las mangueras, debe acercarse usando sus propias habilidades. Luego de chequear los sistemas (y extender la sonda si su avión la tiene plegada), tiene que tratar de engancharla en el cento de la cesta. Esta es una tarea que exige entrenamiento, ya que el acomple debe ser perfecto, y cada intento puede dañar el aparato o hacerle perder tiempo a todo el grupo. Es por eso que la sonda está siempre muy cerca de la cabina y puede ser fácilmente vista por el piloto, lo cual facilita la tarea.

Para que las válvulas se acoplen al encontrarse, el piloto tiene que tener la pericia suficiente para darle a su avión un empuje apenas más grande que el del tanquero. Según el sistema de la OTAN, se requiere que el avión "embista" a la cesta a unos 2 nudos por encima de la velocidad del tanquero; solamente entonces las válvulas, al detectar el pequeño choque, se cierran y pueden trabajar.

Si el contacto es muy ligero, las válvulas no se conectan, y si el operador del tanquero o el piloto no se dan cuenta, al abrir el flujo de combustible éste se derrama, peligrosamente, sobre la cabina o sobre el costado del avión receptor. Por otra parte, si el contacto es muy fuerte, la manguera flexible se comba hacia abajo, lo cual puede dañar la válvula de la sonda, que puede romperse, imposibilitando totalmente el reaprovisionamiento y obligando al avión a descender donde pueda.

Aunque más sencillo que el uso de la pértiga, el de la sonda no es menos peligroso. Sin embargo, el diseño facilita que las cosas que salgan mal no sean tan malas. Uno de los mayores problemas durante un reabastecimiento es la turbulencia y los vientos fuertes, que pueden mover súbitamente a ambos aviones en cualquier dirección. Como la sonda es parte estructural del avión, no debe recibir daño, ya que pondría en peligro la supervivencia de los pilotos. El sistema de seguridad hace que, en caso de una violenta turbulencia, lo que se rompa no sea la sonda, sino la válvula en la sonda. Muchas veces se habla de una "sonda rota", pero es solamente una expresión. Estas "sondas rotas" pueden suceder en muchas ocasiones, no solamente durante una tormenta, sino por impericia o error del piloto del avión receptor, a veces facilitados por el stress del combate, su poca experiencia o un problema en el avión (daños por combate, etc.).

Para no tener problemas, lo mejor es seguir el procedimiento de mantener el avión un poco por debajo de la cesta, siempre teniendo a la vista tanto el tanquero como la unidad de abastecimiento (en el caso de que sea externa) y la manguera. Al alinear todos esos elementos, es más fácil hacer los ajustes finales, más pequeños, para enganchar las válvulas.

La sonda fija da un aspecto distintivo a ciertos aviones. El A-6 es un de ellos; en el caso del A-4, hay varias versiones, algunas que tienen sondas en forma de lanza retraíble, otras que la tienen fijas, separadas de la nariz, como en la fotografía de abajo.

En la actualidad este tipo de sistemas no son fijos, sino retraíbles, para mejorar la aerodinamia y reducir la firma radar; incluso los modelos franceses como el Rafale llevan ahora sondas escamoteables dentro del fuselaje.

El sistema de sonda y cesta es usado por casi todos los países del mundo, incluyendo EEUU (en este caso solamente lo utilizan la US Navy y el Cuerpo de Marines) y la OTAN. Es un sistema altamente estandarizado y probado por años de uso constante en conflictos de todo tipo; un avión estadounidense puede repostar de un tanquero español o francés, al igual que un caza alemán puede hacerlo de un cisterna inglés o italiano. Esto ha facilitado enormemente el despliegue de las últimas operaciones multinacionales en todas partes del mundo.

Una de las grandes virtudes del sistema es que un tanquero puede reabastecer a varios aviones al mismo tiempo, llevando una sonda en el centro del fuselaje y una en cada ala. La única limitación es la distancia entre ellas, la cual debe permitir una buena separación entre avión y avión. Por lo general, la manguera del medio es o más corta o más larga que las de los costado, de manera que el avión del centro esté más separado del resto.

Sin embargo, existen como siempre ciertas limitaciones. Una de las principales es que las mangueras son de tamaño reducido, al compararlas con las del sistema de pértiga. Esto hace que el volumen de carburante por minuto de operación es menor, haciendo que el proceso sea más largo.

Una de las ventajas del sistema de sonda es que permite que un avión pequeño pueda ser reconvertido fácilmente en un tanquero ocasional. La pértiga es un sistema grande que requiere bastantes modificaciones para ser usada, mientras una unidad de abastecimiento no es difícil de introducir en la bahía de carga de un bombardero ligero o un avión de ataque a tierra. Al agregársele un sistema de este tipo, un avión puede darle combustible a un compañero en problemas. Esta idea es usada especialmente por aviones de la US Navy o de los Marines, en donde un avión que necesita aterrizar en un portaaviones y tiene poco margen puede ser auxiliado por otro cercano (que puede despegar del mismo buque), sin tener que desviar un avión cisterna pesado que tal vez está lejos. Este sistema se conoce como "reabastecimiento entre compañeros" (buddy-buddy). Algunos otros aviones, como el Étendard IVP francés, también han utilizado este sistema, siendo un avión tanquero de reconocimiento.

Aunque fue usado por aviones civiles por un buen tiempo, el sistema de cesta y sonda tuvo su bautismo de combate sobre Corea, cuando el 29 de mayo de 1952 doce F-84 fueron reabastecidos durante una misión que partió desde Japón hasta Corea del Norte. En esta ocasión fueron los KB-29M, bombarderos modificados, los encargados del asunto.

 

Unidades adaptadoras entre sistemas

Existen sistemas de pértiga que poseen una manguera corta al final de la misma, estabilizada también por una cesta. La forma de operar tiene similitudes con ambos sistemas, con el piloto del avión receptor enganchando la sonda y el operador de la pértiga manteniéndola en la posición adecuada.

Así mismo, también hay sistemas de pértiga que poseen mangueras especiales, las cuales se acoplan a la pértiga antes de comenzar el vuelo. Esto se hace así para asegurar que el tanquero podrá suministrar combustible a aviones equipados con el sistema de cesta y sonda, por ejemplo en el caso de tanqueros de la USAF operando con aviones de la OTAN.

Existen también aviones que poseen el sistema de pértiga convencional, más dos sistemas de cesta y sonda, uno en cada ala. En este caso se los conoce como MPRS (Multi-Point Refueling System, o Sistema de Reabastecimiento multipunto), ya que estos aviones permiten transpasar combustible a dos o tres aviones al mismo tiempo en cualquiera de esos puntos. Por otra parte, hay también algunos aviones que tienen los dos sistemas pero en la línea del fuselaje, de manera que solamente pueden reabastecer a un avión a la vez, ya que ambos sistemas no se pueden desplegar al mismo tiempo. Estos aviones, aunque parezcan poco útiles, tienen la facultad de facilitarle la tarea a los aviones más grandes. Ciertos cargueros o aviones de gran tamaño tienen el sistema de cesta y sonda, pero por causa de su escasa maniobrabilidad no pueden adaptarse fácilmente a las unidades que el tanquero tiene bajo las alas. Volando más bajo que el tanquero, sobre su estela, tienen un mejor comportamiento y es más fácil enganchar la cesta.

 

Otros sistemas

El problema del reabastecimiento en vuelo despertó, obviamente, la imaginación de muchos ingenieros. De ahí que hayan surgido otras ideas que fueron probadas pero no satisfactoriamente.

 

Sistema "ala a ala"

Similar al sistema de sonda, resultaba más complicado. El tanquero tenía una manguera flexible en la punta del ala; el receptor, volando a la misma velocidad y altura, se ponía a su costado. Entonces debía tomar la manguera con un sistema de amarre en su propia punta de ala. Cuando se cerraba la conexión, el combustible pasaba de uno a otro. Solamente se lo usó en un pequeño número de aviones soviéticos, el Tu-4 y el Tu-16Z.

 

Sistemas de agarre

Aparentemente solo se lo usó dos veces, y en ambos casos funcionó; sin embargo era un método primitivo que sirvió para testear el proceso luego se refinó. El tanquero dejaba caer la manguera de combustible, la cual debía ser tomada por el receptor en medio del aire. Entonces debía acoplarla por su cuenta, de manera que el carburante cayera o fuera movido por bombas. Así se hizo en el vuelo del Question Mark en 1929, y en la primera circunvalación aérea sin aterrizajes del Lucky Lady II.

 

 

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