Bomba MOAB y bombas de explosivo en polvo

Probada por primera vez el martes 11 de marzo de 2003, las autoridades estadounidenses anunciaron la creación de la bomba no-nuclear más poderosa de la historia, la "madre de todas las bombas". Evolución de las primeras bombas de explosivos en polvo, que usaron las fuerzas estadounidenses en Vietnam, surgió la BLU-62, la que hasta ahora era el mayor artefacto de este tipo (6.760 kg). Sin embargo, pocas cosas han cambiado desde esa época: lo único que se ha hecho es lograr un poco más de precisión y más poder al aumentar el peso del arma en sí.

Estos artefactos aparecieron en Vietnam para un uso bastante curioso: crear zonas de aterrizaje para helicópteros. La densidad de la selva hacía necesario que equipos de ingenieros bajaran cuidadosamente para talar los árboles y desmalezar un área lo suficientemente grande como para muchos otros aparatos, lo cual atraía obviamente el fuego vietnamita.

El uso brutal de semejante arma no fue, por lo tanto, muy ecológico: una BLU-82B, de casi 6,8 toneladas, llevaba en su interior 5,7 de amonio y nitrato de aluminio, que sencillamente dejaba un gigantesco agujero en el lugar del impacto. La bomba en cuestión era tan grande que solamente podía ser llevada por un C-130, que la arrojaba en paracaídas "a ojo", ya que en definitiva no era tan importante el punto de impacto: la zona creada era enorme.

Por mucho tiempo, la BLU-82 fue el artefacto no nuclear más poderoso del mundo, y así aparece incluso en películas como "Epidemia" (Outbreak), donde se la define como capaz de destruir un pueblo completo. Se la utilizó en la Guerra del Golfo de 1991 para destruir complejos de túneles subterráneos y limpiar grandes campos de minas.

Pero a pesar de su poder, este tipo de armas tiene el defecto de que, al ser tan masivas, no pueden ser fácilmente llevadas al teatro de operaciones. A menos que se la montara en un misil de gran tamaño, tienen que ser llevadas por grandes cargueros como el C-130. Y eso, obviamente, hace que la bomba sea muy vulnerable al fuego enemigo, ya que el aparato, que no está preparado para ser un bombardero, no puede volar bajo (debe lanzar la bomba en paracaídas desde unos 10 km de altura como máximo), y es un enorme blanco, relativamente débil. Además, es raro que haya un blanco tan gigantesco para semejante bomba.

 

La nueva MOAB

MOAB (Massive Ordnance Air Blow) significa oficialmente "Munición de Golpe Masivo de Aire"; pero también puede querer decir "Mother Of All Bombs" (Madre de todas las bombas), en el tono irónico que gustan las autoridades estadounidenses. Además del tamaño, la mayor diferencia que tiene la MOAB con la anterior BLU-82 es que su caída no es libre. Es lanzada desde un contenedor con paracaídas, pero su trayectoria es calculada y controlada por un aparato GPS, que le da una precisión mucho mayor.

La MOAB tiene, de hecho, alas que, alimentadas por baterías de litio, pueden controlar la caída libre para lograr un blanco mucho mejor que en la época anterior. Además, gracias a la tecnología de computadoras que en esa época no se tenía, este artefacto lleva un sistema que, 30 segundos antes del lanzamiento, mide y almacena todos los datos del blanco y de la atmósfera (como el viento), de manera de calcular y predecir la trayectoria más satisfactoria.

La carga explosiva sigue siendo la misma, salvo que ahora se incrementa su peso. La reacción química entre los dos compuestos produce un gigantesco desprendimiento de gases incandescentes, que logran un resultado similar al de una pequeña bomba atómica, pero sin los indeseables efectos de la radiación residual. El potencial destructivo de la MOAB es realmente terrorífico: se dice que no deja nada vivo en 10 kilómetros a la redonda.

Si el poder de la BLU-82 era ya de por sí enorme, es difícil imaginar la escala del daño que puede causar una MOAB. Como se ha dicho antes, en la actualidad es difícil encontrar un blanco "rentable" para semejante artefacto, que tampoco funciona mucho como arma de intimidación.

Es cierto que una MOAB podría destruir totalmente una base enemiga, pero también es cierto que una base mínimamente defendida podría derribar con relativa facilidad a un C-130 que cargara una de estas, que tendría que acercarse mucho para arrojarla. Y lo mismo podría pasar con la bomba en sí, mientras eyecuta parte de su caída libre en paracaídas.

 

  BLU-82 MOAB
Guía ninguna GPS
Peso 6.760 kg 9.525 kg
Longitud 3,5 m 7,6 m
Diámetro 1,4 m 1,5 m

 

 

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