Caza soviético MiG-25 "FOXBAT"

Cuando a fines de 1957, el gobierno de EEUU aprobó a la NAA como constructora y diseñadora del nuevo bombardero estratégico B-70 "Valkyrie", los responsables militares de la URSS se pusieron en guardia. No se sabía mucho del tema, pero las especificaciones de semejante aparato eran impresionantes: alcance sin repostar de unos 12.230 km, velocidad igual a Mach 3... Todo eso hacía necesario redefinir algunas cuestiones de la defensa aérea.

Finalmente, aunque este poderoso avión no pasó de la etapa de prototipo, sí lo hizo su respuesta soviética: el caza interceptor MiG-25, llamado "Foxbat" por la OTAN, el cual resultó también una maravilla para la época y una constante amenaza aérea para Occidente.

 

El despegue

Luego de un buen tiempo de desarrollo, el MiG-25 entró en servicio en 1970, representado por sus primeras versiones. Sin embargo, no se trató de un paso en falso, como sucede a veces con aeronaves que comienzan mal su carrera. El MiG-25 despeguó y se mantuvo siempre en primera línea.

Un ejemplo de esto es lo que sucedió en 1971: la URSS decidió en ese año desplegar cuatro MiG-25 en Egipto, para asistir a este país en sus conflictos con Israel. Estas cuatro aeronaves fueron encargadas de hacer labores de reconocimiento, aunque no se sabe si eran versiones de reconocimiento o de combate. Sin embargo, la exagerada velocidad de estos aparatos les dio una ventaja clave: nada que tuviera Israel podía alcanzarlos, y durante 4 largos años, los "Foxbat" volaron impunes por el espacio israelí, sin poder ser nunca alcanzados por los F-4 Phantom II de este país, que estaban armados con misiles Sidewinder, de lo mejor en ese momento.

El éxito de estos vuelos alentó a la URSS a convertir estos aviones en plataformas de reconocimiento, lo cual comenzó ese mismo año de 1971. Esto hace sospechar si en realidad los cuatro MiG-25 egipcios no serían prototipos de esta versión que simplemente te testearon en uno de los ambientes más conflictivos del momento.

Estos aparatos tuvieron un gran éxito. Para mediados de los 80s, la URSS tenía unos 170 unidades del llamado MiG-25R, en sus variantes "Foxbat B" y "Foxbat D", códigos dados por la OTAN. Igualmente se exportaron a varios países, entre ellos India, que a partir de 1981 compró 8 ejemplares para sustituir, irónicamente, a sus vetustos Camberra de origen inglés.

Con un aparato como este, Fedotov logró establecer varios records de trepada, demostrando fehacientemente las capacidades del MiG-25.

Pero esto no fue todo. Estaba claro que el MiG-25 era uno de los aviones de serie más poderosos del mundo, en todo sentido. Fue por eso que lo eligieron para mostrarle al mundo lo que la URSS había logrado en materia de aeronática, y durante mucho tiempo se hizo todo lo posible para que el MiG-25 fuera batiendo diferentes records de velocidad a alta cota y aceleración.

Para esto se creó un modelo especial del MiG-25, llamado E-266M, que poseía motores más potentes, de 14.000 kg de empuje unitario. La apuesta era arriesgada, pero se ganó. Ya en abril del 1965, el piloto A. Fedotov logró establecer un récord absoluto de velocidad, volando a 2.320 km/h en un avión no experimental. En octubre de ese mismo año, llegó a volar a esa velocidad a los 30.000 metros de altura, demostrando que el MiG-25 podía interceptar cualquier cosa que la OTAN pudiera poner en el aire, ya fueran aviones de reconocimiento o bombarderos. Pero no contentos con esto, el 31 de agosto de 1977, lograron subir la marca todavía más, logrando un record absoluto de velocidad (casi 3.000 km/h) a 37.650 metros de altura, algo sin precedentes hasta la época.

Y en verdad, es MiG-25 era un caza genialmente diseñado, teniendo una capacidad de maniobra y de trepada muy buena. Los soviéticos demostraron esto rompiendo otro récord, en 1975, cuando Fedotov logró despegar y subir a 25.000 metros de altura en solamente 2 minutos 34,2 segundos.

Sin embargo, los soviéticos no se durmieron al hacer todos estos experimentos: su objetivo estaba más allá de simplemente llamar la atención, y querían aprovechar esta ocasión para mejorar más un aparato que ya era legendario. Fue por eso que con toda esta experiencia crearon una versión mejorada del MiG-25, el MiG-25M, que posee motores más potentes y una aviónica mejorada para una intercepción de todo tipo, a alta o baja cota.

Configuración

El MiG-25 posee alas de implantación alta, lo cual significa que las alas nacen de la parte superior del fuselaje. Estas alas tienen una diedro negativo de 4º y una flecha compuesta, es decir, de doble ángulo: las secciones internas están a 40º mientras que las externas están a 38º. Las puntas son cuadradas.

Con una configuración imponente, el MiG-25 da lo que promete: potencia y gran velocidad.

Uno de los puntos más llamativos del fuselaje son las dos gigantescas tomas de aire, diseñadas para alimentar a los dos turboreactores capaces de llevar al aparato a casi Mach 3. Estas toberas rectangulares están situadas en los costados, algo detrás de la cabina.

La parte trasera del avión está dominada por dos grandes derivas en flecha, ligeramente inclinadas hacia afuera, estabilizadores también en flecha, de una sola pieza. En la popa están también los dos turborreactores, que tienen toberas de escape gemelas.

El MiG-25 posee una silueta muy aerodinámica pero al mismo tiempo imponente, y es un avión bastante grande, midiendo casi 24 metros de largo. Gran parte de esta imagen lo dan tanto las entradas de aire como la nariz, larga y bastante gruesa.

 

Variantes

Debido a su gran éxito, el MiG-25 tuvo muchas variantes y versiones diferentes. Las más conocidas son:

MiG-25 "FOXBAT-A": caza interceptor básico, de grandes capacidades generales, capaz de alcanzar grandes altitudes. (Códigos soviéticos: MiG-25P)

MiG-25R "FOXBAT-B" y "FOXBAT-D": versiones de reconocimiento, la última tiene un radar modificado. Aunque para la URSS el modelo R es uno solo, la OTAN decidió distinguir dos subversiones. Ninguna de las dos lleva armamento.

MiG-25U "FOXBAT-C": es la varieante de entrenamiento, y por lo tanto cuenta con dos cabinas, una para el entrenador y otro para el aprendiz. Básicamente es idéntido a la versión caza, y la única diferencia es que tiene una sección de proa diferente. La cabina del entrenador está en el mismo lugar de siempre, pero para ubicar la otra cabina, se tuvo que eliminar el radar de la nariz (y otros instrumentos). De esta manera la cabina para el aprendiz de piloto está situada adelante y abajo de la cabina común, a mitad de camino entre las tomas de aire y la punta de la nariz. Además, esta versión no ha sido remotorizada, y posee al parecer los mismos turborreactores R-31 del MiG-25 básico. Además de servir en la URSS, estos aparatos fueron adquridos también por otros países que compraron el MiG-25 en todas sus versiones, por ejemplo India para entrenar a sus tripulaciones de los MiG-25R. (Códigos soviéticos: MiG-25PU; MiG-25RU; MiG-25U)

MiG-25M "FOXBAT-E": versión mejorada del caza interceptor básico, este modelo tiene un radar más avanzado que permite capacidades limitadas de "look-down, shoot-down" (mirar abajo, disparar abajo) a bajas altitudes; es decir, disparar misiles a blancos que, volando más bajo que el MiG-25, intenten enmascararse en el terreno, escondiéndose del radar. Además de los sensores, este tipo ha sido remotorizado, con los turborreactores Tumanskii R-31F, adaptados para dar tanta potencia (14.000 kg de empuje unitario) como los del Ye-266M. Los MiG-25 interceptores de la primera serie fueron adaptados a este modelo, sirviendo en grandes cantidades (alrededor de 300 unidades) en diversas partes de las Fuerza Aérea soviética. (Códigos soviéticos: MiG-25PD; MiG-25PDS; MiG-25BM. La OTAN también clasificó aquí a un "Foxbat F")

Sin armamento pero con potentes sistemas de reconocimiento, el Foxbat B y D sirven todavía en varios países como importantísimas plataformas de espionaje.

 

El MiG-25 en combate

El Foxbat ha sido adquirido y utilizado por varias naciones, pero principalmente por las del Bloque Soviético y las de Medio Oriente. Estos países son: Argelia, Azerbaiján, Belarus, Bulgaria, Irak, Siria, Libia, India y Ucrania.

Excepto Irak, ninguno de estos países ha participado en grandes conflictos, de manera que hay pocos registros del combate aire-aire con MiG-25. En la Segunda Guerra del Golfo, Irak contaba con unos 20 MiG-25 de combate, más una escuadrilla de 7 aparatos de reconocimiento. Aunque ya desfasados para la época, seguían siendo un enemigo a temer, sobre todo en manos de buenos pilotos. Aunque otros modelos como el MiG-29 estaban haciéndose lugar en el mercado, los Foxbat todavía podían ejecer resistencia, sobre todo los modernizados. Los únicos 2 Foxbat abatidos en dicha guerra lo fueron el 19 de enero de 1992, por aparatos F-15 estadounidenses. Estas pérdidas (del 10%) fueron pequeñas teniendo en cuenta que se perdieron 8 MiG-29 de un total de 48.

Incluso hoy, aunque con pocas unidades, los países que poseen el MiG-25 tienen a su favor la enorme velocidad de este caza ya legendario. Al parecer nunca fue adquirido en gran número en países del extranjero, pero aún así es un oponente importante en las puntas de lanza de ciertas fuerzas aéreas. Argelia, por ejemplo, posee en su inventario 14 ejemplares caza y 7 de reconocimiento, siendo sus únicos aviones con capacidad de atacar blancos más allá del alcance visual. Y, como lo han comprobado los mismos pilotos españoles de los Mirage F.1, siguen siendo blancos muy difíciles de interceptar.

 

Un MiG-25 libio demuestra su capacidad de ataque con sus misiles de origen soviético. Estos cazas, aunque ya desfasados, podrían ser grandes oponentes en manos de buenos pilotos.

Especificaciones técnicas MiG-25

Largo 23,82 metros
Envergadura 13,95 metros
Altura 6,10 metros
Techo de servicio 24.400 metros
Alcance de crucero 1.130 km
Combustible interno 14.200 kg
Armamento misiles aire-aire del tipo AA-6 "Acrid", AA-7 "Apex" y "AA-8" Aphid (versión caza)

 

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