F-14 Tomcat / AIM-54 Phoenix

Pensado para el F-111B naval, que fue cancelado y reemplazado por el Tomcat, el AIM-54 Phoenix resultó ser uno de los mayores fiascos en la historia misilística estadounidense.

Vista inferior de un Tomcat armado hasta los dientes, típico de la Guerra Fría. Los 6 Phoenix eran para derribar a otros tantos bombarderos soviéticos a un alcance seguro para los buques de la flota, mientras que los Sidewinders permitían la autodefensa frente otro tipo de aeronaves, a un costo razonable.

Su producción comenzó hacia 1974, a un costo aproximado de 477.000 dólares por unidad. Se lo diseñó especialmente para el Tomcat, y de hecho el F-14 era el único avión que podía cargarlo. La USAF no requirió para el F-15 un misil tan complejo y con alcance tan largo, y se conformó con los de corto y medio alcance hasta la llegada del AMRAAM. El Phoenix requería, además de un avión lo suficientemente grande como para cargarlo, del radar AWG-9, ya que estaba pensando explícitamente para su uso combinado.

Diseñado para el contexto de la Guerra Fría, le daba a la US Navy la posibilidad de defender, a larga distancia, a sus portaaviones de oleadas de bombarderos soviéticos. Estos aparatos estratégicos no solo cargaban importantes paquetes de ECM para despistar los radares, sino que aumentaban su alcance enormemente al hacer uso de misiles de crucero. Los F-14 Tomcat, actuando como interceptores, detectarían a grandes distancias estas amenazas y podrían eliminarlas haciendo uso de este potente misil de guía activa.

Sin embargo, más adelante se dejaría ver como un arma demasiado especializada. Es inútil en distancias cortas y medias, y en ciertos conflictos su uso estuvo restringido justamente porque su alcance no estaba equilibrado con otros factores. Por otra parte, su escaso uso en combate dio resultados extremadamente pobres.

 

Configuración general y uso

Con un peso aproximado de 500 kg, el Phoenix es un misil de forma bastante convencional. De hecho su célula es una versión agrandada de un misil previo de la USAF, el AIM-47 Falcon. Además de su tamaño, las alas cruciformes que surcan gran parte de la célula permiten distinguirlo.

Internamente el misil también es convencional, teniendo el radar en la parte delantera, la carga de guerra detrás, luego el combustible y finalmente el motor.

El Tomcat podía cargar hasta 6 de estos misiles (cuatro en dos parejas, en el fuselaje entre los motores, y uno en cada semiplano). La pareja frontal debía ser, además, encastrada en un carenado aerodinámico especial que evitaba que los misiles estropearan la aerodinamia de la nave, generando demasiada resistencia al aire.

Aunque esta era una configuración extremadamente poderosa en teoría, también era nada recomendable, a menos que se tratara de un conflicto inminente y de gran importancia. El peso del avión aumentaba un total de 3.600 kg, duplicando de hecho una carga completa de misiles de medio alcance, mucho más versátiles y baratos. De hecho, cargar 6 Phoenix hacía al avión tan pesado que, incluso habiendo consumido todo su combustible, se le hacía imposible apontar con seguridad. De esta manera, dos o cuatro misiles (según la fuente) debían ser lanzados antes de poder volver al portaaviones, una tarea bastante onerosa teniendo en cuenta el costo de casi medio millón de dólares por misil. No hay que explicar, entonces, por qué el Tomcat solía cargar solo un par de ellos y llevar misiles como el Sparrow o el Sidewinder en su lugar. Muchas fotografías muestran al F-14 con esta carga completa de misiles; sin embargo era una configuración que nunca fue declarada operacional y posiblemente solo se usó para poder tomar estas fotografías.

Era entonces mucho más fácil ver al Tomcat con menos Phoenix. Una patrulla aérea típica sobre la flota solía cargar cuatro AIM-54, más dos misiles de corto y dos de medio alcance por aparato; estas misiones son las que requieren estar preparados para todo tipo de amenaza. Las de superioridad aérea y escolta, que solo requieren misiles para uso defensivo/ofensivo contra cazas enemigos, exigían más bien la combinación de cuatro misiles Sparrow, de alcance medio, y otros cuatro Sidewinder para el corto alcance.

En realidad, el Tomcat no es un buen caza sino una buena plataforma de lanzamiento de misiles. En enfrentamientos a medias y sobre todo, cortas distancias, no puede compararse con otros cazas menores y por lo tanto más maniobrables. Su gran tamaño y peso, además, limitaba la cantidad de aparatos por portaaviones.

Cuando el Phoenix resultó no estar a la altura de lo pedido y ser inútil fuera del contexto de la Guerra Fría, la US Navy tuvo que mejorar al F-14 para que pudiera hacer otras tareas para las cuales no estaba diseñado, como reconocimiento y ataque a tierra.

 

Artificieros de un portaaviones colocando en posición un AIM-54C para ser cargado en un Tomcat. Solo este avión podía usarlo. Obsérvese el gran tamaño del mismo, necesario para cargar un buen radar y el combustible suficiente para lograr su alcance máximo, de casi 200 km.

 

Simbiosis de sistemas

El AIM-54 estaba íntimamente relacionado con el radar AWG-9 y el APG-71 de las tres versiones del Tomcat, y por lo tanto se lo considera como parte del mismo sistema de armas. El misil tenía varios modos de ataque, y logra su mayor capacidad al ser guiado por el radar del F-14 durante su vuelo a Mach 5. El misil, además, al volar a una altura de entre 24.000 y 30.000 metros, adquiría una enorme energía cinética antes de activar la fase activa de vuelo, en la cual el radar propio blocaba el blanco.

La combinación del misil y del radar fue la primera que tuvo la capacidad de seguir múltiples blancos, hasta un total de 24. Esta capacidad fue un gran logro de la época y fue algo de lo que la US Navy presumió durante un buen tiempo; no era para menos. Significaba que un Tomcat podía lanzar sus 6 AIM-54 (casi simultáneamente) habiendo elegido para cada uno el blanco más adecuado, pudiendo cambiarlo durante la fase media del vuelo, de manera que un blanco destruido o que dejaba de ser importante era reemplazado por otro, cambiando el misil su ruta.

Lanzamiento de un Phoenix. Aunque el Tomcat podía cargar 6, rara vez se usó esa configuración; fuera de la Guerra Fría, era más efectivo combinar misiles de diferente alcance.

El hecho de tener a mano un segundo tripulante, el RIO (Radar Intercept Officer, Oficial de Intercepción Radar) habla a las claras de la complejidad de todo el sistema y de las posibilidades que le daba al aparato para convertirse en un interceptor puro. En el asiento posterior, el RIO no solo se convertía en un poderoso aliado en el combate aéreo cercano, cubriendo con sus ojos la retaguardia y proporcionando al piloto más seguridad. Su trabajo principal era manejar la enorme cantidad de información que el radar le suministraba al sistema, en forma de grandes pantallas tácticas. Mientras el radar escaneaba y seleccionaba blancos, el RIO podía lanzarlos según lo conveniente, manteniendo al piloto libre para que volara y realizara otras tareas. El RIO también podía controlar los misiles, haciendo que cambiaran de blanco si era necesario. En todo caso, el piloto lo supervisaba y podía tomar también las decisiones importantes, como el lanzamiento de los misiles.

Por si el radar no fuera lo suficientemente potente, el link de datos Link-4 le permitía a los Tomcats compartir información en tiempo real con los aviones de alerta radar embarcados de la US Navy, los E-2C Hawkeye. Durante la Segunda Guerra del Golfo este sistema demostró una gran capacidad para mantener al piloto y al RIO atentos a todo lo que sucedía, mientras el Hawkeye también recibía datos confiables que podía retransmitir. El F-14D trajo consigo el Link-16, más seguro.

 

Versiones

Durante su carrera de 30 años, el AIM-54 tuvo tres versiones, que mejoraron diversos aspectos del mismo:

 

Enero de 1979, Irán Durante un entrenamiento, un Phoenix impacta en un blanco radiocontrolado a 212 km del punto de lanzamiento. Esto sin duda sirvió para ganar confianza en el sistema de armas y justificar su desarrollo, pero no pasó de ser un ensayo sin mucho valor en el campo de combate.
Incidente del Golfo de Sidra (1981 y 1989) En el primero, una patrulla de F-14 estadounidenses derriban 2 Su-22 libios en uno de muchos roces militares de la época en el Medio Oriente. Ocho años después sucedió algo similar. Aunque del lado estadounidense siempre hubo Tomcats, estos no usaron el Phoenix sino misiles de corto y medio alcance.
5 de enero de 1999, sudeste de Bagdad Durante una de las sucesivas operaciones para controlar el espacio aéreo iraquí vedado a sus fuerzas por los aliados, luego de la Segunda Guerra del Golfo, dos F-14 disparan sendos Phoenix a una pareja de MiG-25. Es el primer uso en combate del misil, y falla estrepitosamente: los dos pierden sus blancos.
9 de septiembre de 1999 El segundo y último uso del misil. Otro Tomcat que patrullaba los cielos iraquíes según lo acordado luego de la guerra es desafiado por un MiG-23 que vuela donde no debe. Se lanza un AIM-54 que simplemente cae al suelo.

Uso en combate

En las pruebas, el misil daba resultado. Los objetivos, radiocontrolados, simulaban ser tanto bombarderos como misiles crucero. El primer disparo de un AIM-54 desde un Tomcat tuvo lugar el 28 de abril de 1972. En noviembre de ese mismo año tuvo lugar un hecho sin precedentes, cuando un Phoenix derribó un blanco a 200 km, mucho más allá del alcance del radar del Tomcat, que era de unos 166 km.

Otro ensayo fuera de lo común demostró la capacidad de coordinación del radar del Tomcat: el 22 de noviembre de 1973, los 6 misiles de un aparato fueron lanzados en un período de 38 segundos; cuatro de ellos lograron hacer impactos directos.

Poco tiempo después, el misil entraba en producción y al servicio de la US Navy.

Pero a pesar de todo lo que prometía, el Phoenix no cumplió las expectativas. Su elevado precio (en algunas fuentes se dice que de 2 millones de dólares, en realidad casi medio millón) lo hacía poco adecuado para blancos poco prioritarios como son las aeronaves tácticas. Por eso quedó relevado, y se lo usaba en escaso número.

Se trató de un arma diseñada específicamente para un escenario de la Guerra Fría, que por no tener suficiente versatilidad y por no cuidar otros aspectos relacionados no pudo nunca ser utilizada adecuadamente.

Un ejemplo de este problema sucedió durante la Segunda Guerra del Golfo, cuando los Tomcat no pudieron utilizar sus AIM-54 debido a que no tenían forma de identificar aeronaves amigas y enemigas adecuadamente. Sin la posibilidad de identificación visual, lanzar un misil a un blanco distante 150 km podía devenir fácilmente en un desastre. En ese conflicto, la única baja causada por un Tomcat fue un helicóptero Mi-8 abatido por un Sidewinder, a corto alcance.

El Phoenix es un vivo ejemplo de que las pruebas de armas no siempre dicen toda la verdad, y de que las armas solo pueden probarse en el combate real. En conflictos posteriores, los únicos 2 Phoenix disparados fallaron, y un tercero simplemente se desplomó a tierra. Durante casi 30 años de uso, el AIM-54 nunca pudo demostrar que servía para algo.

 

Un F-14 del VF-103 (Jolly Rogers) lanza un AIM-54. Obsérvese el tamaño relativo al avión; se trata sin duda de uno de los mayores misiles aire-aire del inventario estadounidense en muchos años.

Hughes Aircraft Co. y Raytheon Co. AIM-54 Phoenix

Función Misil interceptor de lango alcance aire-aire
Costo unitario 477.131 dólares
Planta motriz motor cohete de propelente sólido
Largo 3,9 metros
Peso entre 500 y 510 kg según versión
Diámetro 38,1 cm
Envergadura 0,9 metros
Alcance máximo de 184 km (dependiendo altura y velocidad del vector de lanzamiento)
Velocidad Mach 5 (4.800 km/h)
Sistema de guía semiactiva en etapa inicial, activa en etapa final
Cabeza de guerra espoleta de proximidad que detona una carga de alto explosivo de 60,75 kg.
Fecha de puesta en servicio 1974
Fecha de retirada del servicio 2004

 

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