F-14 Tomcat

El Tomcat en la cultura popular

Además de ser uno de los cazas principales de EEUU, el F-14 ha adquirido una fama que va más allá del combate, en lo cual de hecho ha quedado muy por detrás de la experiencia bélica del F-15, producido en mayor número y utilizado más frecuentemente en combate aéreo.

Esta fama se puede decir que lo hace incluso más conocido que el F-15, aparato que no tiene una película taquillera montada a su alrededor, como es Top Gun.

El F-14 también fue influyente a la hora de crearse uno de los íconos más grandes de la animación japonesa: los Valkyries de la serie (y luego película) Superdimensional Fortress Macross, en donde estas aeronaves también pueden volar por el espacio. Además de la obvia semejanza (exceptuando detalles necesarios para la ficción), las aeronaves de Macross utilizaban también a veces el distintivo del escuadrón VF-84 Jolly Rogers, que incluye justamente este ícono de la bandera pirata en la cola, sobre fondo negro. El escuadrón Oro incluía detalles en amarillo, como los del escuadrón original de la US Navy; el escuadrón Bermellón los tenía en rojo.

El VF-84 fue desarticulado en 1995, y su tradición y emblema pirata fue a parar al VF-103, anteriormente conocido como Sluggers. En 2005 se convirtió finalmente a VFA-103, marcando que con la llegada del Super Hornet no solo era un escuadrón de cazas sino también con capacidad de ataque a tierra.

El diseño de los Valkiryes se debe a Shoji Kawamori, sin duda el más grande diseñador tecnológico de la animación japonesa, quien ha seguido creando aparatos como estos en casi todas las continuaciones de la popular serie.

Esta cinta de 1986, protagonizada por Tom Cruise, era una mezcla agresiva de todo lo que un éxito de Hollywood debía tener: acción, conflictos personales, drama y romance. Contaba la historia de un problemático piloto naval que deseaba más que nada egresar de la mejor academia de la US Navy y ganar un trofeo que demostrara que era el mejor. En el camino no solo encuentra rivalidades de otros pilotos, sino también una compleja relación de atracción con una contratista civil que da clases en la academia.

Con un presupuesto estimado de 15 millones de dólares, contó con la inestimable ayuda de la US Navy, la cual prestó sus aviones para que realizaran las arriesgadas maniobras aéreas que se muestran en toda la película. La película, de hecho, está dedicada a Art Scholl, un piloto de acrobacias que falleció mientras se filmaba una escena aérea, en un accidente inexplicable del cual no pudo recuperarse su avión de acrobacias ni al piloto.

A cambio de esta colaboración, la US Navy conseguía una película que la mostraba como el hogar de los pilotos más experimentados y capaces del mundo, y de hecho, según algunos, era terminaba siendo una película encubierta de entrenamiento que estimulaba a los jóvenes estadounidenses a alistarse, con el único propósito de servir en portaaviones y ser los mejores pilotos. Se dice que en algunos cines había reclutadores de la US Navy, listos para captar jóvenes entusiastas, pero también parece ser que en esa época el éxito lo capitalizó también la USAF.

Además de prestar sus aviones y ciertas grabaciones (de hecho, la mayor parte de los combates son filmaciones de entrenamientos), la US Navy también dispuso cambios en el guión, para adaptarlo a sus políticas: quitó el lenguaje obseno, cambió personajes, se tomó algunas libertades al crear detalles inexistentes, etc. etc.

Pese a todo, la película fue un éxito que cobró unos 350 millones de dólares en la taquilla, propulsó al estrellato a Tom Cruise y también al F-14, que compartía los posters promocionales con el nuevo ídolo.

 

El verdadero Top Gun

Enterrada firmemente en la tradición de la US Navy, esta academia (que ha cambiado de nombre y de lugar varias veces) surgió más o menos en la época en la que el Tomcat entró en servicio, y tal vez por eso los dos han tenido una historia entrelazada.

Aunque con mucha potencia y capacidad de carga, el Tomcat no estaba pensado para un rol de caza. Sus pilotos debían aprender a manejar un avión pesado, a veces poco maniobrable, que podía caer ante la emboscada de aviones mucho más pequeños y ágiles.

Además de las exigencias propias del programa, en la academia se hace cotidianamente algo que en otros servicios no, y que refleja la dificultad central de todo: el combate disimilar. Los alumnos son entrenados en combate aéreo a media y corta distancia, donde el Tomcat tiene grandes falencias debido a su enorme peso y tamaño, que recorta su maniobrabilidad. Diseñado como interceptor naval, debía operar en un ambiente plano al radar, donde el enemigo solo podía ocultarse volando bajo. En la academia, en cambio, se les enseña a los pilotos cómo luchar a corta distancia sobre el terreno. Y los que enseñan son justamente instructores muy experimentados que pueden darle una paliza al piloto que se crea que las sabe todas.

El combate disimilar se efectúa invariablemente contra aviones más ligeros, ágiles y maniobrables, tal como se muestra en la película. Aparatos como el F-5 Tiger, el A-6 Intruder, el A-4 Skyhwak, el T-38 Talon o el F-16 Fighting Falcon fueron utilizados a través del tiempo para simular a los MiGs enemigos, que tradicionalmente eran más pequeños y maniobrables. Luego de duras pruebas, el estudiante debía mostrar un buen desempeño en combate aéreo para poder graduarse, aunque el trofeo que se menciona en la película ya no se entrega. Los estudiantes graduados regresan a sus unidades embarcadas, en donde se convierten en instructores al tener que transmitir sus conocimientos a los pilotos menos experimentados.

Con la llegada de la capacidad de ataque a tierra del Tomcat y del Hornet, el programa fue cambiado de manera que al entrenamiento se agregó esta faceta del uso en combate. Con el retiro del Tomcat, Top Gun tal vez pierde un símbolo, pero para nada su utilidad, que ha demostrado aumentando enormemente las capacidades de sus pilotos graduados.

 

El ocaso de una leyenda

Actualmente, y para sorpresa y lamento de muchos, el F-14 fue retirado del inventario de la US Navy de manera definitiva. A pesar de que ha servido con gran distinción en todos los aspectos, su costo y la aparición de aeronaves más nuevas, baratas y versátiles, como el Super Hornet, hacen que este avión de la Guerra Fría haya tenido que ceder su lugar.

Todo había comenzado en 1994, cuando el Congreso de EEUU rechazó la propuesta (hecha por Grumman a la US Navy) de crear un Tomcat de una versión posterior a la D (que ya había tenido problemas políticos y presupuestarios y se había construido en escaso número). Con la línea de producción cerrada y sin mejoras, solo era cuestión de tiempo para que los aviones fueran retirados y relevados.

El plan de la US Navy implicaba una retirada gradual de las versiones: en 2003 y 2004 se desmovilizarían los aparatos de la versión A, en 2007 los de la versión B y finalmente en 2008 los de la versión D. Como estos aparatos que habían sido construidos muchos años antes, tenían muchas horas de vuelo, algunos habían combatido, y para colmo servían en portaaviones, las células estaban bastante deterioradas (mucho de los Tomcats ahora en museo son del modelo A, que fueron retirados primero).

El Tomcat fue diseñado para resistir unas 6.000 horas de vuelo, que luego se extendieron a 7.500 o 7.200 (según diversas fuentes). Pero la fatiga de las células, la salinidad del ambiente en que vivía el F-14 y el hecho de que había sido "manoseado" muchas veces no contribuía en nada. Mantener en vuelo la flota de Tomcats cada año por encima de la fecha estipulada costaría casi mil millones de dólares, y las mejoras necesarias para mantenerlo volando hasta 2015 se calculaban en 2.500 millones de dólares.

En época de guerra, con un enorme presupuesto yendo a misiones mucho más prioritarias, la US Navy cortó por lo sano y adelantó la fecha de retirada del servicio. Después de todo, el Super Hornet, que venía a reemplazar al Tomcat, tenía una hora de vuelo que costaba solo la mitad.

Wallpaper conmemorativo del último aterrizaje de combate del Tomcat, un F-14D del VF-213 Black Lions.

Con la retirada más apresurada, para 2006 solamente quedaban dos escuadrones de F-14, el VF-31 Tomcatters y el VF-213 Black Lions, completamente equipados con el modelo D.

El 8 de febrero de 2006 se produjo la última recuperación de un Tomcat que venía de una misión de combate en Irak, donde habían arrojado bombas. Esto sucedió a bordo del portaaviones USS Theodore Roosevelt (CVN 71). El F-14 estaba tripulado el Capitán William G. Sizemore II, y por el Teniente Bill Frank, a quien se le acredita el mérito de ser el último piloto que lanzó una bomba con un Tomcat en una misión de combate. El avión pertenecía a la CVW 8, Escuadrón de Cazas 213, y su numeral era el 204: tocó la pista del Roosevelt a las 12:35 AM.

Sobre el Tomcat, los pilotos dijeron lo que muchos pensaron y piensan todavía: "este es uno de los mejores aviones nunca construidos, y es triste verlo irse. Es un avión hermoso. Es poderoso, tiene presencia, y luce como el caza definitivo."

2006 vio todos los últimos actos de la vida del Tomcat, como el último vuelo de los dos últimos escuadrones, los últimos despegues y apontajes en portaaviones, el último vuelo en servicio, etc. Así, el F-14 Tomcat, que marcó un hito en muchos aspectos, fue relevado por el F-18 E/F Super Hornet, que lo reemplaza ya en su rol de caza embarcado, avión de ataque a tierra y otras funciones menores.

En un triste giro del destino, los 165 Tomcats restantes fueron almacenados, como muchos de sus antepasados, en la base aérea de Davis-Monthan, conocida como "el cementerio". Sin embargo, el recrudecimiento de las tensiones con Irán llevaron a que muchos fueran destruidos, para evitar que ciertas partes pudieran ser contrabandeadas y compradas en el mercado negro por este país para mantener operativa su flota. Un final triste para un caza tan famoso, que sin embargo será recordado por las muchas unidades en diversos museos, y su gran impacto en el cine y la cultura popular.

 

Un F-14 superando la barrera del sonido.

Especificaciones técnicas F-14 Tomcat

Función: interceptor todo tiempo de largo alcance basado en portaaviones, con capacidad de ataque a tierra añadida más adelante
Fabricante: Grumman Aerospace Corporation
Largo: 18,6 m
Alto: 4,8 m
Envergadura: 19 metros con alas desplegadas, 11,4 metros con alas plegadas
Peso máximo en despegue: 32.805 kg
Techo: más de 50.000 pies
Tripulación: dos, piloto y oficial de radar
Velocidad: más de Mach 2
Planta motriz dos turbofans Pratt & Whitney TF-30P-414A con postcombustión (F-14A); o dos turbofans mejorados General Electric F-110-GE-400 con postcombustión (F-14B y F-14D)
Armamento: Hasta 7 toneladas de misiles AIM-54 Phoenix, AIM-7 Sparrow, AIM-9 Sidewinder, misiles aire-tierra, y un cañón Vulcan M61A1/A2 de 20mm
Costo: 38 millones de dólares por unidad en 1998

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