Símbolo del resurgimiento de la industria alemana luego de la Primera Guerra
Mundial, el Ju-52 de tres motores fue un ícono del transporte aéreo de la década del 30, al igual
que de la Segunda Guerra Mundial.
Desarrollado primeramente con un solo motor (prototipo que voló el 13 de octubre de 1930), el modelo de 3 motores que luego conquistaría la fama fue desarrollado a causa de un pedido de la compañía Lloyd Aéreo Boliviano, que operaba en aeropuertos de gran altura, haciendo su primer vuelo en abril de 1931.
Posteriormente, prácticamente todas las aerolíneas de Europa contaron con el Ju-52 en sus inventarios. Equipado con ruedas, esquíes o flotadores, comenzó demostrando desde el principio su gran ventaja: la adaptabilidad.
Durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial fue construido en España y Francia además de Alemania, incluso también en Rumania a partir de piezas alemanas.
Su diseñador, Hugo Junkers, había creado sin duda alguna un gran avión. El Ju-52, reconocible muy fácilmente por sus tres motores y su fuselaje de metal corrugado, que le daba mejor aerodinamia y sustentación, fue tal vez el aparato más versátil de su época y el más conocido de su familia.
Con motores radiales (su versión más conocida) o lineales, adaptado a la nieve o como hidroavión, cumplió misiones de transporte de tropas paracaidistas (efectuando ataques de conocida importancia como el asalto aéreo a Creta), transporte de material, bombardero liviano, remolcador, entrenador, enlace, reconocimiento...
Actualmente quedan todavía 6 Ju-52 repartidos por el mundo: uno pertenece a Lufthansa, tres a Suiza, uno a Sudáfrica y otro a España, y algunos todavía vuelan como aparatos publicitarios.
| Uno de los muy escasos Ju-52, restaurado y en perfecto estado. | |
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Especificaciones técnicas Ju-52 |
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| Largo | 15,9 m |
| Altura | 4,5 m |
| Envergadura | 29,5 m |
| Superficie alar | 110,5 m2 |
| Peso máximo al despegue | 10.500 kg. |
| Peso máximo sin combustible | 5.700 kg. |
| Número de pasajeros | 16 |
| Velocidad máxima | 290 km/h |
| Velocidad de crucero | 260 km/h |
| Carrera de despegue | 500 m |
| Carrera de aterrizaje | 350 m |
| Alcance | 880 km |
| Motor | 3 Junkers Jumo 206 (versión alemana) con 660 CV c/u. |
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| Un modelo inusual de Ju-52, con tres motores lineales en vez de radiales. |
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| Un Ju-52 con flotadores demuestra su utilidad como hidroavión. |
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| El Ju-52 perteneciente a España. |
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| El interior de un Ju-52. |
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Terminada la Segunda Guerra Mundial, el JU-52 fue una de las piedras fundacionales de la naciente Fuerza Aérea Argentina, creada en 1945.
Allí tal vez peleó su batalla más extraña, contra las mangas de langostas que devoraban todo a su paso en la región norte del país. Las dimensiones del flagelo eran bíblicas: mangas de 200 kilómetros de largo por 5 de ancho, que oscurecían el cielo hasta los 125 metros, devastaban las cosechas, incluso comiéndose las cortezas de los árboles más duros.
Entrando al espacio aéreo argentino desde Brasil, Paraguay y Bolivia, se dirigían hacia la zona de cultivo más rica del país, causando grandes destrozos en la economía.
Fue así como entre diciembre de 1947 y diciembre de 1948, seis Ju-52 fueron acondicionados con tolvas conteniendo una tonelada de insecticida por aparato. Diariamente, estos aparatos decolaban desde seis bases aéreas improvisadas, situadas en las provincias de Chaco, Salta, Misiones y Formosa. Haciendo incluso media docena de fumigaciones por día, los aparatos volaban en condiciones muy particulares: entre 30 y 150 metros de altura, con temperaturas de 42º a la sombra, entre territorio boscoso, llanuras, montañas, etc. Para colmo, las fumigaciones no eran sobre el suelo, sino dentro de la manga misma: arriesgando el aparato, los pilotos se introducían dentro de la masa de insectos, que se estrellaban en el fuselaje y el parabrisas o eran triturados por las hélices, quedando el aparato a oscuras.
Para 1948 las plagas habían cesado, e incluso en la actualidad las mangas de langostas son fenómenos poco frecuentes y no tan grandes, gracias al arrojo poco convencional de los pilotos y las capacidades de esta aeronave. Lamentablemente para muchos pilotos y responsables de mantenimiento, aunque se tomaron todos los recaudos conocidos en la época, muchos enfermaron debido a la frecuente manipulación de los insecticidas.
Los Ju-52 fueron posteriormente cedidos al Ministerio de Agricultura, que los utilizó de manera preventiva para impedir posteriores invasiones de insectos.