Panzerkampfwagen 38(t) / LT vz38

El Panzerkampfwagen 38(t) fue, al igual que el Panzerkampfwagen 35(t), un tanque de origen checoslovaco, que comenzó a producirse en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Preocupada por su seguridad, Checoslovaquia comenzó una carrera de rearme en la que el LT-38 (su denominación original) representaba un enorme esfuerzo de modernización del arma acorazada, presentando un diseño bastante moderno y eficaz para la época. No por nada fue un éxito de exportación para la creciente industria militar de este país, además de recibir muchos pedidos por parte de su gobierno.

Lamentablemente, Checoslovaquia fue anexada sin posibilidad de utilizarlos para defenderse, primero en 1938 (cuando Alemania ocupó los Sudetes, una región habitada por descendientes de alemanes) y luego completamente en 1939. Esto hizo que toda la infraestructura industrial y militar checoslovaca fuera apropiada y utilizada por los alemanes en los meses siguientes, cuando se decidió la invasión de Polonia.

Las divisiones acorazadas alemanas, aunque muy temidas por sus enemigos, eran en realidad mucho más endebles de lo que aparentaban. Poseían muy pocos tanques medios y pesados, y dependían de modelos ligeros con poco armamento y blindaje. En este sentido, los LT-38 eran perfectos para los alemanes, por dos razones: primero, ayudaban a tapar los enormes huecos que existían en todas las unidades alemanas (no solo las acorazadas requerían tanques, sino también las de infantería o caballería). En segundo lugar, lo hacían con un diseño que encajaba bien en su idea de tanque medio, un modelo nuevo, sin uso y con características muy positivas e interesantes.

De esta manera, el LT-38 fue utilizado ampliamente hasta el año 1941, en el cual se lo declaró obsoleto ya que no podía hacer frente a los diseños soviéticos, mucho más armados y blindados. Sin embargo, y a diferencia de su hermano menor, el LT-35, fue utilizado como base para cañones de asalto y otros vehículos especializados, hasta el final de la guerra.

Vista delantera de los de estos vehículos utilizados por los unidades eslovacas. Alemania de hecho vendió estos vehículos a dicho país, que antes era parte de Checoslovaquia, para formar unidades que luego actuaban bajo mando alemán.

Diseño

Configuración general

Al igual que su antecesor, el LT-38 tenía un diseño convencional para tanques de esa época: motor en la parte trasera, una torre montada en la línea central, y tres tripulantes (en su diseño original, luego aumentado a cuatro).

En el casco estaba la cámara de conducción, en la cual se sentaba el conductor, en la parte frontal derecha. A su lado estaba el ametrallador de casco, que también hacía de operador de radio, el cual manejaba otra ametralladora calibre 7,92 mm. Se cargaban un total de 2.550 municiones para ambas ametralladoras.

La torre, previamente pensada solamente para el comandante, alojaba un cañón principal de 37 mm Skoda A7, junto con 90 proyectiles. Además poseía una ametralladora calibre 7,92 mm, en un montaje de bola a la derecha del cañón, que permitía ser disparada coaxialmente o de manera independiente. Así mismo, tanto el operador de radio como el conductor podían disparar la ametralladora de casco.

Al igual que en su antecesor, al entrar en servicio alemán se añadió espacio para un cargador en la torre, reduciendo así la carga de trabajo del comandante, que ahora solamente debía dirigir y disparar. Para esto se hizo necesario reducir la capacidad de carga de munición en 18 proyectiles. Los LT-38 capturados fueron modificados, mientras que los que se construyeron a partir de entonces bajo dominio alemán tomaron en cuenta esta diferencia.

Mecánica

Este tanque poseía un motor Praga EPA de 6 cilindros y 125 HP, refrigerado por agua, que le daba una velocidad máxima de 42 km/h, nada despreciables en la época. Modelos posteriores le agregaron dos carburadores, llevándose así la potencia a 150 HP y la velocidad máxima a 48 km/h. La tracción delantera pasaba a través de una caja de cambios que disponía de cinco marchas adelante y una en reversa.

Vista trasera de un LT-38.

A diferencia del modelo anterior, el LT-38 no poseía bogies dobles sino cuatro grandes ruedas de rodadura (similares a una tipo Christie), respaldada por una suspensión de ballestas laminares horizontales empernadas al casco. Otra gran diferencia era que el diseño no se apoyaba en un sistema de asistencia de dirección neumática, haciéndolo así menos vulnerable al clima extremo.

Dos tanques de combustible de doble pared, ubicados a cada lado de la cámara del motor, contenían 182 litros de gasolina. Un motor de arranque eléctrico estaba respaldado por uno de inercia, accionado desde el interior, mientras que se poner en marcha también, como medida de emergencia, desde el interior de la cámara de conducción.

Blindaje y armamento

En este punto, el LT-38 no aportaba ninguna mejora o actualización. Portaba un cañón Skoda A7 de 37 mm (que en servicio alemán se denominó KwK 37(t)). Si bien era una versión mejorada del que portaba el LT-35, y permitía perforar 32 mm de blindaje a 1.100 metros, disparando proyectiles a una velocidad de 750 m/s, el nulo aumento del calibre lo limitaría más adelante. Se había desarrollado un proyectil de fragmentación, aunque en un calibre tan chico, su poder era relativamente pequeño y se lo pensaba más que nada como apoyo a la infantería contra blancos blandos.

El arma, semiautomática de bloque descendente, era similar a la de su predecesor, sobre todo en el hecho de que el cilindro de retroceso sobresalía del mantelete (aunque esta pieza era consideramente menor). Manejarlo era aparentemente incómodo, debido a que los controles estaban en mala posición dentro de la torre.

La ametralladora del casco, al ser desbloqueada, podía ser apuntada libremente, teniendo una capacidad de giro de 10º a cada costado, de 10º de depresión y 20º de elevación. El visor telescópico tenía marcas de alcance para ambas armas, y en caso de ser destruida, podía ser reemplazado por una mira abierta que no era más que un agujero en el blindaje. La cúpula del jefe del carro tenía cuatro periscopios, dándole una visión de 360º grados.

En cuestiones de blindaje, el LT-38 ofrecía ciertas mejoras frente a su predecesor. En primer lugar, la cantidad de pernos utilizados en su fabricación era menor, pero asimismo el grosor era mayor. Variando entre 10 y 25 mm según la sección, este blindaje se aumentó más tarde hasta los 50 mm en la parte frontal (al ser fabricado bajo dominio alemán, como Ausf. E y versiones posteriores). El haber reducido la cantidad de pernos también hizo disminuir la posibilidad de dañar a la tripulación al ser impactado, pero el peligro continuaba estando, algo que no gustaba a las tripulaciones.

Desarrollo checoslovaco

Aunque el LT-35 era un tanque popular en servicio checoslovaco, se había ganado una reputación de poco confiable, debido principalmente a que había tenido un desarrollo demasiado apresurado. Mientras se solucionaban estas falencias, las autoridades militares decidieron pedir opciones. Al mismo tiempo, la empresa CKD, que fabricaba el LT-35 conjuntamente con la empresa diseñadora (Skoda), buscaba desarrollar un tanque que pudiera ser vendido tanto al Ejército Checoslovaco como a otras naciones.

El TNHP fue un éxito de ventas a nivel mundial. Se vendieron 50 de esta versión a Irán. Este modelo, además de los estragos el tiempo y la falta de la ametralladora de casco, muestra un tipo diferente de mantelete y de cañón. Actualmente se encuentra en un museo en Teherán (foto de Anatoly Terentiev). De no haber invadido Alemania a su vecino país, CKD podría haber vendido una buena cantidad de estos tanques a naciones de todo el mundo.

En 1937 el Estado Mayor de este país solicitó a ambas empresas propuestas para un nuevo tanque. El diseño TNHP de la CKD fue el ganador, comenzándose rápidamente su producción. El resultado fue un vehículo sencillo, confiable y de fácil mantenimiento, que tuvo un relativo éxito en el campo de la exportación, donde no brilló más solamente por la pronta invasión alemana de Checoslovaquia, que cortó la exportación de un vehículo muy importante para este país.

El 1º de julio de 1938 era el mismo gobierno checoslovaco el que solicitó la construcción de 150 unidades, como parte de su rearme apresurado para hacer frente a las ansias expansionistas germanas. Sin embargo, era demasiado tarde: para fines de ese año Alemania había invadido los Sudetes, y en marzo de 1939 el país entero caía bajo dominio nazi. Como consecuencia, ninguno de los tanques ordenados entró en servicio bajo bandera nacional, y fueron rápidamente requisados por autoridades militares germanas, que vieron en él un buen sustituto para sus tanques medios Panzerkampfwagen III. Se ordenó incluso que la producción siguiera adelante más allá de ese número, debido a que las divisiones acorazadas requerían grandes cantidades de material para continuar llenando sus debilitadas plantillas.

De esta manera, el tanque continuó en producción hasta 1942, construyéndose un total de 1.414 vehículos. Muchos fueron vendidos a su vez a países aliados: 102 a Hungría, 69 a Eslovaquia, 50 a Rumania y 10 a Bulgaria.

Sin embargo, como veremos luego, el chasis del tanque fue un éxito todavía mayor. La torre era demasiado pequeña como para aceptar un cañón mayor que el de 37 mm, de manera que a partir de 1941 se lo declaró obsoleto. Pero la parte inferior del vehículo, que poseía una mecánica sencilla y confiable, inspiró todo tipo de vehículos de combate más especializados. Algunos de estos ejemplares permanecieron en servicio incluso hasta la década de 1970.

Uno de los 24 Panzerwagen 39, el primer tanque utilizado en Suiza, actualmente en un museo en dicho país. Obsérvese el camuflaje invernal y el cañón, que tuvo que ser adquirido de manera separada.

Versiones

Ya antes de ser capturadas las industrias y existencias checoslovacas, el LT-38 tenía diversas versiones y estaba en proceso de exportarse a varios países. Irán había pedido 50, y Perú unos 24, al igual que Suiza. Latvia también compró algunos.

Un dato curioso al respecto es que la exportación de vehículos comenzó antes de que el tanque entrara en servicio checoslovaco. Sin embargo, técnicamente ninguno lo hizo, pues en 1938 Alemania comenzó su invasión, y las unidades fabricadas no llegaron a ser asignadas al ejército.

Otro dato curioso es que Inglaterra pidió prestado uno de estos tanques para evaluaciones a comienzos de 1939, pero rápidamente perdió interés al considerárselo inferior a los diseños locales. Cabe destacar que Inglaterra compró licencias de armamento checoslovaco en varias oportunidades, siendo un ejemplo el diseño de la ametralladora que usaba el LT-35 y LT-38, que se convirtió en la BESA, que equipaba todos los tanques británicos de la época.

Este vehículo llegó a Inglaterra cuando Checoslovaquia estaba parcialmente invadida por Alemania, y a pocas semanas de que la invasión se hiciera total. Es de suponer que las autoridades inglesas hubieran tramitado, de haber podido, una rápida concesión de los derechos de fabricación bajo licencia, si es que el tanque hubiera llenado sus expectativas, porque de otra manera no se hubiera podido poner en manos alemanas las necesidades bélicas de este país. De todas maneras, se consideró que el diseño tenía varias fallas, principalmente en la cuestión de habitabilidad y comodidad de uso por parte de las tripulaciones.

Versiones como tanque

  • TNHP: versión inicial, de la cual Irán fue el primer comprador, con 50 pedidos.
  • LTP: versión de exportación para Perú, del cual se fabricaron 24.
  • LTH: versión de exportación para Suiza. Solamente se entregaron 24 antes de que Checoslovaquia fuera invadida, de manera que no se pudieron pedir más unidades. Tiene la curiosidad de ser el primer tanque utilizado por el Ejército Suizo. Como estas unidades se entregaron sin cañones, y luego estos no pudieron ser comprados a Skoda, se tuvo que utilizar uno de 24 mm fabricado en el país. Dentro de Suiza se lo conoció como Panzerwagen 39 «PRAGA». Posteriormente se cambiaron tanto el cañón como las ametralladoras, para aumentar su poder de fuego.
  • LTL: versión de exportación para Lituania, de la cual se construyeron 21.
  • LT vz. 38: designación del Ejército Checoslovaco, que nunca se usó ya que el tanque nunca entró en servicio activo.
  • Sav m/43: cañón de asalto basado en el chasis del TNH, construido en Suecia.
  • PzKpfw 38(t) Ausf. A-D: versión alemana del TNH original checoslovaco, construida bajo el dominio alemán.
  • PzKpfw 38(t) Ausf. E-G: versión que incrementaba el blindaje frontal hasta los 50 mm.
  • PzKpfw 38(t) Ausf. S: se trata de una versión de exportación pedida por Suecia, que fue confiscada por Alemania y nunca llegó a sus dueños. En su lugar, se acordó la construcción bajo licencia de este diseño como Strvm/41.

Otras versiones como vehículo especializado

La modificación más sencilla en uso alemán fue el Panzerbefehlswagen 38(t), un vehículo de mando que se creaba al añadirse radios adicionales y antenas de marco sobre la cubierta del motor, de manera similar al caso del Panzer 35(t).

El Hetzer, oficialmente conocido como Jagdpanzer 38(t), fue sin duda el más exitoso vehículo creado sobre el chasis del Panzer 38(t). Se hizo particularmente conocido en el Levantamiento de Varsovia, tanto por los alemanes, que lo usaron para demoler refugios de polacos rebeldes, como por los mismos habitantes de la ciudad, que capturaron algunos y los bautizaron, convirtiéndolos en personalidades de la gesta.

Pero, al igual que su antecesor, el Panzer 38(t) quedó obsoleto en 1941. En este caso no fueron sus elementos mecánicos los que lo condenaron a operaciones de segunda línea, sino la presencia de vehículos blindados muy superiores en poder de fuego y protección. Al invadir la Unión Soviética, se vio que muchos tanques enemigos tenían cañones de 76 mm y grueso blindaje inclinado, contra los cuales el pequeño vehículo checoslovaco nada tenía que hacer, incluso a corta distancia.

Sin embargo, la fiabilidad y simplicidad del chasis y de sus elementos mecánicos, sumado a su escasa silueta, hicieron que, como su hermano menor, fuera utilizado como base de muchos proyectos, principalmente de cazacarros. De todas maneras, como se trataba de un diseño más nuevo y mejorado, mientras el Panzer 35(t) sólo fue reconvertido en base a unidades removidas del servicio de primera línea, el chasis del Panzer 38(t) continuó en producción luego de la cancelación del tanque en sí, hasta el año 1944. De esta manera se crearon las siguientes variantes:

  • Marder III: este cazacarros consistía en el chasis del Panzer 38(t), sobre el cual se montaba una superestructura abierta por arriba. Hubo dos versiones principales: la SdKfz 138 tenía un cañón de 75 mm de origen alemán (PaK 40/3 L/46), mientras que la SdKfz 139 poseía uno de 76,2 mm pero de origen soviético (Modelo 36). Los vehículos eran tan similares en diseño y prestación que tenían el mismo nombre oficial. Del Sdkfz 138 hubo a su vez dos versiones, en una de las cuales el motor fue trasladado a la parte delantera del chasis, siendo usada en la otra la configuración convencional.
  • SdKfz 138/1 o Bison o también Grille: era un sistema de artillería autopropulsada del cual existieron dos versiones con la misma denominación. Sobre el chasis del tanque checoslovaco se montaba un cañón pesado de infantería de 150 mm de origen alemán (sIG 33/1, que también había sido montado con poco éxito sobre el PanzerKampfwagen I y II, en cuyos casos tendía a sobrecargar los chasis). El Ausf. H mantenía el motor trasero y la cámara de combate en el centro, pero el Ausf. M el motor pasó adelante y la cámara de combate quedó detrás, en un compartimiento rediseñado. Ambos modelos sirvieron en las Compañías de Cañones Pesados de las Divisiones de Panzer-Grenadier. La escasa cantidad de proyectiles que podía cargar cada vehículo inspiró la producción de una variante de amunicionamiento, basada en el Ausf. M.
  • Flakpanzer 38(t) o SdKfz 140: era un vehículo de artillería antiaérea que cargaba un cañón de 20 mm. Se construyeron 162 en 1943, como medida interina, hasta que fueron reemplazados por Flakpanzer IV. Cargaba 540 proyectiles de munición perforante y rompedora, siendo todos trazadores. Esto hacía que la cadencia máxima de disparo del único cañón, de 480 disparos por minuto, fuera rebajada a la mitad. El vehículo tenía una dotación de cinco personas, y el chasis había sido modificado para tener el motor en la parte delantera, de manera similar al Bison Ausf. M.
  • Aufklärungspanzer 38(t) o SdKfz 141/1 (existe una variante, la SdKfz 140/1, que posiblemente sólo difiere en detalles menores): tal vez la variante más sencilla y de cometido menos especializado. Se trataba de una versión de reconocimiento, que montaba la torre de un automóvil blindado SdKfz.222, incluyendo su cañón de 20 mm. En 1944 se construyeron 70 vehículos de este tipo, que se distribuyeron entre batallones acorazados de reconocimiento.
  • Jagdpanzer 38(t) (más conocido por su nombre extraoficial: Hetzer): se trata de la variante más exitosa y conocida. Era un cazatanques que portaba un cañón de 75 mm PaK 39 L/48, y era la única versión de cañón autopropulsado que tenía una superestructura totalmente acorazada, incluyendo la parte superior. Tuvo bastante éxito, sobre todo por su silueta baja. El Hetzer fue bastante popular y exitoso en los últimos años de la guerra, gracias a su escaso tamaño y mucho poder de fuego, aunque apuntar el arma implicaba mover todo el vehículo, limitándose así su eficacia. Una versión muy poco conocida utilizaba el cañón de infantería de 150 mm sIG33/2, pero sólo se construyeron 30 de ellos. También hubo planes para ponerle un cañón de 105 mm, que no fructificaron.
  • Flammpanzer 38(t): una versión del Hetzer, construido en escaso número (menos de 50), que disimulaba un lanzallamas en un cañón falso. Tenía un alcance de 60 metros y cargaba 700 litros de combustible. Se los vio en uso en la ofensiva de las Ardenas, en 1944. Construidos por órdenes expresas de Hitler, se continuó su producción hasta el final de la guerra, pero apenas tuvieron uso.
Hitler inspecciona un Jagdpanzer 38(t), también conocido como Hetzer, cazatanque creado sobre el chasis del Panzer 38(t). Una vez que este carro de combate se hizo obsoleto, se lo modificó para diferentes tareas, sobresaliendo en esta al convertirse en uno de los más utilizados cazatanques alemanes de la Segunda Guerra Mundial.

En conjunto, el chasis del Panzer 38(t) fue utilizado como base de 3.700 cureñas autopropulsadas y 102 transportes de munición. Algunos bastidores fueron reconvertidos como lanzadores móviles de humo (PzKpfw 38(t) mit Nebel Ausrastung), y otros fueron enviados a las escuelas de conductores. Allí se los usó para quemar gas de leña, que era un combustible sintético creado por los alemanes para paliar su escasez crónica de petróleo.

A partir de agosto de 1944, una pequeña cantidad de Hetzer (poco más de 100) fueron desarmados y reconvertidos a la función de vehículos acorazados de recuperación, instalándose una grúa de 2 toneladas en la parte superior. Este Bengepanzer 38(t) fue uno más de este tipo de vehículos, inventados por los alemanes para dar asistencia mecánica rápida en el campo de batalla, impidiendo que se perdieran vehículos dañados o empantanados. Se suponía que los Bergepanzer 38(t) debían hacer esto con los Hetzer. Además de ensamblarlos a partir de Hetzers ya terminados, se los mandó a construir en la línea de ensamblaje en Praga, de manera que salían de la misma fábrica. Hacia el final de la geurra, se habían producido 181 de ellos.

Hubo, sin embargo, muchos diseños basados en este tanque que nunca salieron del tablero de dibujo. Tal vez el más curioso haya sido el PzKpfw 38(d). Este rediseño alemán (de ahí la d de Deutsche) cambiaba totalmente el sistema de propulsión, incorporando un motor diesel Tatra de 210 HP, situado al lado del conductor. En este caso, la guerra terminó antes de que se pudiera avanzar en su producción.

De todas maneras, lo que marca a las claras la fiabilidad y capacidades del chasis del LT-38 es que fue uno de los pocos vehículos que continuó en servicio tiempo después de la Segunda Guerra Mundial. Checoslovaquia continuó la producción del Jagdpanzer 38(t), el cual vendió a Suiza como G-13, fabricándose 158 unidades. En este país, como ya se ha dicho, el Panzerwagen 39 fue mejorado con la actualización de su armamento y estuvo en servicio varios años.

Por si fuera poco, un comprador contrariado, Suecia, usó el bastidor como base para un TAP que estuvo en uso en este país hasta la década de 1970. Igualmente también se lo utilizó como base para el SAV 101, un cañón de asalto que montaba un obús de 105 mm en una superestructura fija.

Un Hetzer en un museo suizo, perfectamente conservado. Muchos de estos vehículos que sobreviven en museos no son de origen alemán, sino suizo, aunque pueda pintárselos a la manera alemana para representar unidades más famosas.

Historia operacional

Las dos grandes campañas en las que el Panzer 38(t) participó ampliamente fueron las de Polonia y las de Francia. Al igual que el LT-35, en la primera actuó como vehículo de reconocimiento, manteniendo la denominación LTM 38, pero a partir del 16 de enero de 1940 se lo reclasificó como tanque mediano, sustituyendo al Panzerkampfwagen III en muchas unidades acorazadas que no disponían del mismo o lo tenían en escasa cantidad.

En ambas campañas se comportó bien, acumulando un buen historial de victorias. En Polonia sirvió principalmente en la 3º División Ligera, que contó con 59 de estos aparatos, de un total de 150 tanques operativos. Hay que tener en cuenta que todas las unidades acorazadas de la época estaban crónicamente mal dotadas: una división acorazada alemana debía tener 562 tanques, y ninguna sobrepasaba por muchos los 300. En este sentido, aunque se los consideraba entonces como tanques de reconocimiento, es evidente que muchos Panzer 38(t) fueron utilizados como punta de lanza, ya que los Panzerkampfwagen I y II eran muy inferiores tanto en blindaje como en armamento.

Un ejemplo que muestra a las claras la importancia de este tanque checoslovaco en el inventario alemán fue la invasión de Noruega, la Operación Weserübung. El movimiento de tropas incluía la invasión de Dinamarca, que por su escaso tamaño y población sólo podía dar una resistencia simbólica al avance alemán. Como los Panzerkampfwagen III y IV eran muy escasos y estaban dispersos por toda Europa, se enviaron en cambio 15 Panzer 38(t) y tres prototipos de tanques con torres múltiples, más 40 tanques Panzerkampfwagen I y II.

Más tarde fueron utilizados en la invasión de Francia, en donde tuvieron dos usuarios privilegiados: la 8º y la 7º División Panzer, comandada esta última por el entonces General de División Erwin Rommel. Esta formación es peculiar porque incluía un total de 106 Panzer 38(t), pero ningún Panzerkampfwagen III. Teniendo en cuenta que se calcula que había, en ese momento, unos 226 de estos tanques en servicio alemán, nos dice mucho del uso que se les daba al reemplazar a su contemporáneo alemán (del cual había entonces en servicio unos 350).

Un Marder III Sdkfz 138 (con cañón alemán), del modelo que trasladaba el motor a la parte delantera. Obsérvese el poco agraciado ensamble de chasis y torre, muy característico de vehículos improvisados como estos.

Sin embargo, el Panzer 38(t) sólo se había enfrentado a vehículos de su tipo o inferiores; cuando había tenido que enfrentar tanques más pesados, su cañón de 37 mm y su escaso blindaje no estuvieron a la altura de las circunstancias. Las unidades alemanas ganaron ambas campañas a base de maniobrar mejor que el enemigo, y de explotar bien la coordinación entre unidades de artillería y aéreas, entre otras cosas. Un reto mucho mayor estaba delante: la URSS.

Para el momento de la Operación Barbarroja, este tanque estaba en servicio con la 6º, 7º, 8º, 12º, 19º, 20º y 22º divisiones acorazadas, totalizando 623 unidades en servicio alemán. Sin embargo, era totalmente ineficaz al enfrentar al «tanque medio» soviético, que era equiparable al tanque pesado alemán: el T-34. Al igual que al Panzer 35(t), se lo declaró obsoleto: su cañón no podía hacerle frente, y su blindaje remachado era fuente de todo tipo de peligros para sus tripulantes, quienes también se quejaban de la calidad del acero, que juzgaban demasiado quebradizo.

A partir de entonces, el tanque en sí fue relegado a tareas policiales o antipartisanos. Se sabe que algunos ejemplares capturados entraron en servicio en el Ejército Rojo, reemplazándose sus ametralladoras por otras de origen soviético.

Del Panzer 38(t) sólo quedó un chasis sobre el cual montar diferentes tipos de cañones (ver más arriba). El Hetzer y el Marder III fueron las más exitosas, siendo relativamente comunes en el campo de batalla europeo.

Muchos chasis de vehículos retirados del servicio también fueron aprovechados al removerse las torres con el armamento, las cuales se dispusieron por toda Europa, incluyendo Noruega, Italia, Dinamarca y otros.

Un Panzer 38(t) Ausführung S (de los que debían ser enviados a Suecia pero fueron requisados por Alemania) en el Museo de Tanques de Munster. Obsérvese la pulcritud del modelo, en el cual han sido cegadas las dos escotillas para las ametralladoras. También son visibles sus cuatro grandes ruedas de rodadura y el blindaje añadido en la parte frontal baja, conformado por orugas de respeto (algo común que puede verse en otras fotografías anteriores). A su izquierda puede observarse parte de un PanzerKampfwagen III, al cual sustituyó en muchas ocasiones. (Foto por Werner Willmann).

Especificaciones técnicas TNH P-S
TripulaciónComandante/cargador/tirador, conductor y operador de radio/ametrallador de casco
ArmamentoCañón de 37,2 mm Skoda A7, más dos ametralladoras calibre 7,92 mm, una coaxial al cañón en la torre, y otra en el casco.
Munición90 proyectiles de 37,2 mm y 2.550 proyectiles de 7,92 mm en cinta, guardadas en bolsas.
Blindajeentre 10 mm y 25 mm, según sección
Sistema de propulsiónmotor Praga EPA de seis cilindros, enfriados por agua, con una potencia de 148 HP y una transmisión de 6 marchas, 5 hacia delante y una reversa 
Velocidad máxima42 km/h
Autonomía200 kilómetros, máximo
Peso9,7 toneladas
Largo4,55 metros
Ancho2,13 metros
Alto2,31 metros
Especificaciones técnicas
Panzer 38(t) Aus. A-C
TripulaciónComandante/tirador, cargador, conductor y operador de radio/ametrallador de casco
Armamentoigual que modelo checoslovaco
Blindajefrontal de 25 mm, lateral de 15 mm
Sistema de propulsiónigual que modelo checoslovaco
Largo4,61 metros
Ancho2,14 metros
Altura2,40 metros

Fuentes: Panzer ligeros, de Bryan Perrett, Terry Hadler y Peter Sarson (tomo nº 32 de la colección Carros de Combate Osprey Military/RBA, 1999). Título original: German Light Panzers 1932-1942.

Panzerkampfwagen 35(t) / LT vz35

Conocido como Panzerkampfwagen 35(t)(también Pz.Kpfw. 35(t)), o Panzer 35(t), este tanque ligero de origen checoslovaco desempeñó una importante (y generalmente olvidada) labor en la rápida invasión alemana de Europa, la llamada Blitzkrieg.

Su curiosa historia es parte de esa misma invasión europea, que la Alemania Nazi comenzó de manera menos violenta varios años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Desarrollo checoslovaco

Checoslovaquia, un país construido a base de diversas regiones y etnias luego de la Primera Guerra Mundial, poseía, a diferencia de algunos de sus vecinos, de una relativamente grande industria metalúrgica, así como una vertiente militar importante, la empresa Škoda. De ella surgió el LT vz35, una muestra del rearme que este país pretendía realizar rápidamente para no ser una presa fácil de Alemania y otras naciones que amenazaban con invadir la región.

Diseñado en ese año de 1935, cuando Hitler desestimaba públicamente el Tratado de Versalles y comenzaba su carrera armamentista, entró en producción al año siguiente, comenzando a servir en el ejército checoslovaco en 1937. La empresa CKD fue socia con Skoda en dicho emprendimiento.

A pesar de las numerosas fallas de diseño que poseía el vehículo, el gobierno checoslovaco, habida cuenta del interés que su país tenía en los planes alemanes de conquista, prefirió apresurar la compra y acelerar los plazos de prueba. Así, apenas los prototipos salieron de la fábrica en 1934 se ordenó su compra. Esta se demoró debido en parte al esfuerzo de ingeniería necesario; la primera orden por 160 unidades del modelo definitivo llegó recién el 30 de octubre de 1935, comenzándose la entrega de unidades recién en julio de 1936.

Considerándolas insuficientes, las autoridades pidieron otro grupo de 103 unidades en noviembre de 1937, y un tercer pedido de 35 en 1938.

La sencillez de su diseño y el hecho de que sus fallas no era todavía evidentes, además de su disponibilidad, hicieron que otros países también ordenaran algunos vehículos de este modelo. En agosto de 1936 Rumania pidió a Skoda 126 unidades, que en ese país se conocieron como R-2 y fueron entregadas en mayo de 1937. Curiosamente, Afganistán pidió 10 unidades en 1938, que no fueron entregadas nunca debido a la ocupación alemana, y que en su lugar fueron a parar a Bulgaria en 1939.

Nuevos dueños

Muchas veces se olvida que, antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Alemania invadió otros países, aunque de manera poco cruenta. Austria fue ocupado gracias al apoyo de la población local, y un tiempo después, Checoslovaquia tuvo que aceptar la ocupación de los Sudetes en 1938, y luego del resto de su territorio en 1939, debido a la falta de apoyo extranjero y al reconocimiento de que, de haber una guerra, los resultados serían inciertos.

El LT-35 fue un diseño checoslovaco que resultó ser muy atractivo para la Panzerwaffe en sus primeros años de conquista. Este es un Panzer 35(t) en operaciones; obsérvese detrás el Panzerkampfwagen III y su cañón corto de 37 mm, que luego sería reemplazado por uno más largo de 50 mm. El LT-35 no había sido pensado con esta mentalidad de expansión, y por lo tanto no pudo ser mejorado.Obsérvese también el manguito blindado que protege el cilindro de retroceso sobre el cañón.

Fue así que Checoslovaquia tuvo que ceder no solo su territorio, sino también sus industrias y mucho de lo que había construido. Esto hizo que el principal usuario de los LT vz35 fuera el Ejército Alemán, el cual, bajo otro nombre, tomó posesión de 219 del total de 298 que estaban en servicio.

Esta fue una práctica que se repetiría en los siguientes años. La realidad era que la supuesta fuerza acorazada alemana era en gran parte construcción de su propaganda. La industria pesada no daba a basto con la producción de tanques, y muchos de los fabricados para esa época eran Panzer I y II, que solo portaban ametralladoras. Solo pocas de las divisiones acorazadas tenían la mitad de los tanques que pedía la doctrina militar alemana, y la mayoría tenía mucho menos de la mitad. A esto se le sumaba que Hitler seguía creando divisiones en el papel, que no coincidían con lo que sucedía en la realidad. Es por eso que Alemania necesitaba desesperadamente cualquier tipo de vehículo acorazado para poder llenar los enormes huecos que había en sus líneas.

De esta manera, si bien la ocupación de Checoslovaquia tenía como objetivo principal el llegar a las fronteras de Polonia, su captura le dio a las fuerzas alemanas un muy necesario empuje, en forma de estos tanques. Los cuales, si bien tenían muchas limitaciones, le permitieron seguir avanzando miles de kilómetros en los siguientes meses.

Diseño

El LT-35 (su denominación original checoslovaca) utilizaba un diseño ya convencional en la época, alejado de los primeros diseños de la Gran Guerra y que configuraba definitivamente la forma del tanque moderno: una torreta con dos ocupantes, un motor trasero y una torre con un cañón más una ametralladora.

Sin embargo, con respecto a los primeros modelos alemanes, tenía la gran ventaja de poseer un blindaje relativamente bueno y un cañón de calibre considerable, el Škoda vz 34 de 37,2 mm, mientras en Panzerkampfwagen II tenía uno de 20 mm. Una ametralladora coaxial de 7,92 mm era complementada por otra dispuesta en el casco, en un montaje de bola.

A pesar de tener un buen poder de fuego y un respetable blindaje para la época, el LT-35 pesaba solamente 10,5 toneladas, lo cual lo hacía muy ligero comparado con otros de su misma categoría.

La tripulación, de tres personas cuando estuvo en servicio checoslovaco, estaba dividida en dos compartimientos: el comandante/tirador en la torre, y el conductor en el casco, a la derecha, junto al operador de radio, que también funcionaba como ametrallador. Como en otros diseños de la época, algunos papeles eran muy difíciles de cumplir, lo cual requería entrenamiento y experiencia adicional al tener que concentrarse en dos cosas a la vez. La torre de un solo hombre resultó ser engorrosa, porque obligaba al comandante a dar órdenes, buscar blancos, apuntar, disparar y recargar el arma, sobrecargándolo de trabajo y minando su capacidad ofensiva. Los alemanes, habida cuenta de su experiencia de campo ganada en la Guerra Civil Española y otras operaciones, corrigieron esto al agregar un cargador en la ya pequeña torre, facilitando en parte el trabajo del jefe de carro y aumentando la velocidad de disparo.

Armamento

El LT-35 contaba con un cañón de 37 mm, derivado del cañón antitanque Skoda A3, el cual era apropiado para la época. Una característica distintiva del LT-35 y de su hermano mayor, el LT-38, es que el cilindro de retroceso del cañón sobresalía del mantelete, por encima del mismo, estando protegido por un manguito blindado. Esto ayudaba mucho a reducir el tamaño de la torre.

El cañón permitía disparar proyectiles perforantes a una velocidad de 675 m/s, lo cual permitía perforar 30 mm de blindaje a 550 metros. No estaba nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que muchos tanques alemanes de esa época ni siquiera llegaban a tener semejante nivel de protección.

Si el arma no era mala, el diseño del vehículo, demasiado pequeño, le impidió ser actualizado con un cañón más grande, como fue el caso de su gran contemporáneo, el Panzerkampfwagen III. Debido a que fue diseñado como un tanque interino, de manera apresurada, no se puso mucho énfasis en esta capacidad de expansión tan necesaria en los días por venir.

El tanque contaba con 72 proyectiles para el arma principal y unas 1.800 municiones para las ametralladoras calibre 7,92 mm. Una de las características únicas de este vehículo y de su sucesor, es que la ametralladora coaxial, que estaba a la derecha de la ametralladora, podía ser usada independientemente gracias a un montaje de bola especial.

Otro detalle curioso es que estas ametralladoras, alimentadas por cinta y refrigeradas por aire, fue desarrollada por la empresa Ceska Zbrjovka, de Brno. Esa empresa vendió una licencia de fabricación a una empresa británica, creándose así la ametralladora BESA, que equipó a todos los tanques británicos de la Segunda Guerra Mundial.

Blindaje

Sin duda uno de los puntos débiles del diseño, la elección del blindaje remachado estaba determinada por cuestiones industriales. Pocos países tenían la capacidad industrial, como la URSS, para producir torres de fundición de una sola pieza, mientras que al resto se les complicaba conseguir suficientes soldadores de calidad para ensamblar las piezas mediante este sistema.

En esta fotografía podemos observar a un típico Panzer 35(t) en operación, mientras carga a varios soldados alemanes. Tres rasgos llaman la atención: en primer lugar, los remaches del blindaje en la torre, que resultarían fatales bajo fuego enemigo; en segundo lugar, los bogies con dos orugas dobles, un sistema adoptado por pocos tanques en la época. En tercer lugar, un detalle que puede verse en muchas fotografías: la ametralladora de torre, que podía ser coaxial al arma principal o dejarse en posición libre.

Los tanques checoslovacos fueron de los pocos que se arriesgaron, entonces, a transitar el peligroso camino del blindaje remachado en la torre y el casco. El problema con este diseño era que los remaches, al ser golpeados por un proyectil en el lado externo, se desprendían y se convertían en metralla dentro del habitáculo. Incluso aunque el proyectil no penetrara, la fuerza se transmitía desde la cabeza del perno hasta encontrar el punto más débil, lugar en el que el metal se soltaba y hería o mataba a la tripulación.

Lejos de ser un mito de combate, este efecto se cobró muchas vidas y, de hecho, fue uno de las principales quejas de las unidades alemanas que operaron el Panzer 35(t) y el Panzer 38(t).

Por otra parte, si bien el blindaje no era malo en general, resultó ser totalmente insuficiente ante los modelos soviéticos, lo cual terminó de condenar a este modelo a la obsolescencia después de la invasión de la Unión Soviética.

Planta motriz y mecánica

Este diseño checoslovaco tenía varias elecciones interesantes a nivel mecánico. Si bien tuvo algunos problemas de confiabilidad al comienzo de su servicio, eran más que nada debido a lo acelerado de su diseño, y luego fueron solucionados.

Una de las virtudes de este tanque era su pequeño tamaño, a pesar de su armamento. Parte de esto se debe a que los diseñadores mantuvieron la tracción trasera. En otros tanques de la época, al añadirse una transmisión que transportara la potencia desde el motor trasero hacia las orugas delanteras hizo que estos diseños fueron más altos y por lo tanto más visibles en el campo de batalla.

El corazón mecánico del Panzer 35(t) era un motor Škoda de 6 cilindros, enfriado por agua, que producía 120 HP a 1.800 RPM, y estaba asociado a una transmisión trasera de seis velocidades hacia adelante, con numerosos detalles técnicos que facilitaban la conducción e impedían problemas. Una de ellas era asistencia mecánica de aire comprimido, utilizada tanto para la dirección como para el cambio de marchas. Si bien esta facilitaba la conducción al hacer menos duros los sistemas, se comprobó, lamentablemente tarde, que en las durísimas condiciones del Frente Este el aire comprimido traía más problemas que soluciones. El intenso frío hacía que se congelaran las piezas, inhabilitando el sistema al no poder fluir el aire. Muchísimos ejemplares de este vehículo se perdieron, por fuego enemigo o problemas mecánicos asociados a este detalle de diseño, en los primeros meses de la invasión a la URSS.

Con todo, la simpleza y fiabilidad mecánica del Panzer 35(t) le permitían recorrer grandes distancias con relativa comodidad y sin forzar los mecanismos. La suspensión, que consistía en dos ballestas laminares empernadas al casco, cada una de las cuales sostenía un bogie de ejes dobles, era muy eficiente. A una velocidad moderada, los alemanes descubrieron que se podían recorrer hasta 160 km diarios, lo cual era mucho para la época en vehículos de esas características. El desgaste de las orugas también era muy bajo, lográndose hasta 8.000 kilómetros por cada par.

Versiones alemanas

El Panzer 35(t) fue relativamente útil, sobre todo en los primeros momentos de la guerra en Europa. Sin embargo sus versiones fueron bastante sencillas, ya que no tenía potencial de expansión.

Los Panzer 35(t) (derecha) fueron cruciales en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, porque le permitieron a Alemania llenar un poco más sus muy pobremente equipadas unidades acorazadas con equipo de calidad. Sin embargo, no eran más que un apaño, y como tal, no podían estar para siempre en primera línea. Esto hizo que fueran reciclados más tarde, aprovechando el hecho de que el chasis era mecánicamente fiable y barato.

A los prototipos se los denominó S-ll-a, pasándose luego al nombre ya mencionado de LT vz. 35, al entrar en servicio en el Ejército Checoslovaco. Al ser capturados por los alemanes, se los utilizó en unidades de caballería (las cuales tenían el cometido clásico de exploración, reconocimiento armado y protección de los flancos), siendo denominados LTM 35 entre el 5 de junio de 1939 y el 16 de enero de 1940 (sirviendo así en la invasión de Polonia). En esta fecha tan temprana de 1940 su nombre se cambió a Panzerkampfwagen 35(t), reconociéndoselo como tanque medio y por lo tanto subiendo de importancia dentro de la Panzerwaffe. La (t) era por tschechoslowakisch (checoslovaco, en alemán), quedando así claro su origen.

Las únicas modificaciones básicas que se realizaron fueron el cambio de radios, por unas de origen alemán, para estandarizarlas con las del resto de las unidades, y la inclusión en la tripulación de un cargador en la torre, que le facilitaba el trabajo al comandante y tirador.

A partir de entonces, todas las denominaciones de variantes siguieron el mismo patrón, como fue el caso del Panzerbefehlswagen 35(t): una variante de comando, que tenía radios adicionales con antenas plegables sobre la cubierta del motor, y de las cuales sólo se producieron 20. Sin embargo, el escaso tamaño del vehículo y su configuración general lo hicieron poco aceptable para desarrollar versiones especializadas, lo cual hizo que, al llegar el momento de su obsolecencia simplemente se le quitara la torre y se lo usara como remolque.

Así se creó el Mörserzugmittel 35(t) o Artillerie Schlepper 35(t), un tractor de morteros pesados del cual se produjeron 49 unidades entre 1942 y 1943, y el Zugkraftwagen 35(t), usado para la recuperación de vehículos averiados o atascados en el terreno. Al darse de baja las unidades que servían en otros países, los alemanes las añadieron a su arsenal de remolques, creándose así el Munitionsschlepper 35(t) (remolque de munición) y otros tipos de vehículos de apoyo que se produjeron en números muy limitados.

Se produjeron también varios prototipos de tanques especializados que no tuvieron éxito, como una versión tropicalizada del Panzer 35(t). Una que vale la pena mencionar es el Panzerjager 35(t) / 4,7cm Sfl auf PzKpfw 35(t), un cazatanques diseñado entre 1939 y 1940 que combinaba el chasis de este vehículo con el cañón Skoda 47mm Pak 36(t) L/43 (también conocido como Skoda de 47 mm A5). Solamente se produjeron dos prototipos basados en el Mörserzugmittel 35(t), y el modelo no entró en producción, aunque estas unidades aisladas estuvieron en servicio hasta 1943.

El destino de las muchas torres retiradas para estas versiones fueron fortificaciones costeras en Dinamarca, Noruega y Córcega.

Otras versiones

Solamente dos países tuvieron versiones diferentes del Panzer 35(t): Bulgaria y Rumania. El primero compró (cuando ya Alemania había invadido Checoslovaquia) 26 tanques con el cañón habitual y 10 con un cañón mejorado (esta versión fue denominada T-11, pero que era básicamente el mismo vehículo de serie).

Rumania compró, como ya se mencionó, 126 tanques de este tipo, que dio a llamar R-2. Los usó contra la URSS entre 1941 y 1942, momento en el que ya eran obsoletos. Uno puñado de sobrevivientes fue reconstruido como cazatanques, siendo denominados TACAM R-2.

Como puede verse, el TACAM R-2 conservaba el chasis del LT-35, pero agregaba una enorme superestructura con un cañón mucho más grande, aunque con menor movilidad.

Este vehículo fue puesto en servicio en 1944, habiéndose desarrollado y probado desde julio del año anterior. Fue un serio intento por mejorar la capacidad ofensiva de un modelo ya obsoleto, que no podía enfrentar al T-34 ni a muy corta distancia. Aunque se consiguieron buenos resultados, problemas técnicos impidieron que se construyera el pedido completo de 40 unidades, fabricándose en serie no más de 20.

Esto se debía en gran parte a que el TACAM R-2 era un híbrido creado a base de material capturado y obsoleto. El R-2 era reconstruido al montársele una enorme torre fija, armada con un cañón soviético, capturado, del modelo ZIS-3 o F-22 UWS, calibre 76,2 mm. Incluso la torre, abierta en la parte trasera y superior, estaba hecha de planchas de acero blindada que quitada de vehículos enemigos capturados.

El resto del vehículo permanecía relativamente intacto, limitándose así el trabajo de reconstrucción pero también la eficiencia. El peso total era apenas superior al modelo anterior, siendo de 11.5 toneladas, teniendo un alcance de 190 km en carretera y una velocidad máxima de 34 km/h.

Podían cargarse 30 proyectiles para el arma principal, y la tripulación era la normal de tres personas. Como los rumanos tuvieron problemas con la munición capturada a los soviéticos, decidieron fabricar una versión propia, la cual resultó ser efectiva contra los T-34/85 hasta una distancia de 600 metros, lo cual no estaba nada mal para la época. Sin embargo, la escasa cantidad de estos vehículos y la falta de repuestos no permitió que pudieran detener por mucho tiempo a la marea de acero soviética.

Historia de combate

Para 1938, año de la anexión checoslovaca por parte de Alemania, el LT-35 equipaba cuatro divisiones del ejército nacional. Durante su corta carrera se había ganado una reputación de poco confiable; de hecho su rápido desarrollo y avanzado diseño habían hecho que se creara un vehículo inmaduro, lo cual forzó a las autoridades a buscar la creación de una versión mejorada, pero bastante similar, que sería el LT-38.

Dos Panzer 35(t) operando en territorio enemigo; las grandes banderas nazis eran utilizadas de manera improvisada para que los Stukas que apoyaban desde el aire el ataque mecanizado no confundieran a estos vehículos con los del enemigo, ya que no se parecían a los tanques alemanes de la época.

De todas maneras, para ese año muchos de los problemas operativos iniciales del LT-35 habían sido solucionados, y el vehículo ya estaba definitivamente a la altura de muchos de sus contemporáneos de Europa Occidental.

Fue entonces que se produjo la mencionada anexión, que comenzó a finales de 1938: Alemania invadió los Sudetes, parte de Checoslovaquia cuya población era mayoritariamente alemana, con el pretexto de defender a quienes eran ciudadanos étnicamente alemanes. Finalmente todo el país fue ocupado, sin mediar una guerra, y Alemania se quedó no sólo con las instalaciones fabriles que producían estos vehículos, sino también con los mismos.

En 1939, 219 LT-35 pertenecientes al Ejército Checoslovaco fueron requisados por los alemanes, quienes se habían dado cuenta del enorme valor que tenían para su aparato militar. Las autoridades alemanas también reconocieron la importancia del LT-35 al extender por unos meses más su producción, que según lo planeado cesaría en 1938.

Como ya se ha mencionado, por unos meses se los consideró vehículos de reconocimiento, y como tales fueron usados principalmente en la campaña de Polonia (sirviendo en la 1º División Ligera), aunque a comienzos de 1940 se los elevó a la categoría de tanque medio. De esta manera comenzaron a ser reasignados a las divisiones acorazadas que no tenían en su inventario el Panzerkampfwagen III o que lo tenían en cantidades insuficientes. Unos 79 tanques se mantuvieron, sin embargo, en servicio en la 3º División Rápida del Ejército Eslovaco, que fue parte del empuje alemán contra la URSS.

Para 1940 el Panzer 35(t) era la espina dorsal de la 6º División Panzer (que antes había sido la 1º División Ligera), y algunas unidades estaban también en servicio en otras divisiones acorazadas. Durante ese año sirvieron en la campaña de Francia, al abrirse el nuevo teatro de operaciones en Europa Occidental.

Pero si los primeros éxitos fueron enormes, a nivel mecánico la Panzerwaffe se desgastó mucho, a veces perdiendo demasiados tanques en victorias pequeñas. Para 1941, solamente estaban en inventario 149 vehículos, y estaban a punto de encontrarse con un doble enemigo mortal.

La invasión alemana a la URSS puso en el nuevo frente a muchas unidades acorazadas, entre ellas la 6º División Panzer. En ella se vio la tendencia general: uno a uno estos tanques fueron destruidos o inhabilitados por sus problemas con la transmisión neumática. Los enormes problemas que tuvieron que enfrentar hicieron que en noviembre de 1941 todos los Panzer 35(t) fueran declarados no operacionales: el 10 de diciembre la 6º División Panzer perdía a su última unidad en los intentos desesperados por capturar Moscú.

Al declarárselo obsoleto, todas las unidades fueron retiradas de la primera línea. Hacia julio de 1942, la Panzerwaffe solamente contaba con 178 Panzer 35(t), muchos de los cuales estaban a punto de ser transferidos a otros países del Eje. Según se sabe, pequeñas cantidades de Panzer 35(t) siguieron sirviendo en unidades alemanas: algunos parecen haber sido usados en unidades antipartisanos y de policía. Unos 26 que estaban en buenas condiciones fueron vendidos a Rumania en 1942. Bulgaria también recibió algunos, que fueron utilizados hasta la década de 1950. Rumania, Hungría e Italia también parecen haber recibido pequeñas cantidades, posiblemente como traspasos alemanes en ocasiones puntuales. Sin embargo, los pocos ejemplares, dispersos, ya no tendrían la importancia estratégica que tuvieron en su momento.

Además, como no había piezas de repuesto desde 1940, los que requerían ser reparados tenían que ser totalmente reconstruidos en talleres especializados, lo cual los hacía económicamente inviables. Mientras como tanque el LT-35 continuó sirviendo en Rumania y Eslovaquia por otro año, en Alemania se decidió su conversión a labores que no fueran de primera línea, como se vio más arriba.

Dos tripulaciones se reúnen para intercambiar datos en los primeros meses de la guerra. Por lo que puede verse, el tanque de la izquierda es uno de los muy raros Panzerbefehlswagen 35(t), que tenían radios adicionales con antenas de marco sobre la cubierta del motor. Obsérvense nuevamente las ametralladoras de torre en posición de descanso.

Especificaciones técnicasPanzerkampfwagen 35(t)
Peso10,5 toneladas
Tripulación3 en el Ejército Checoslovaco: jefe de carro/tirador/cargador, más un conductor y un ametralladora de casco/radio operador. En servicio alemán, se agregó un cargador en la torre.
Motorun Skoda T 11 de 6 cilindros y 120 hp
Velocidad35 km/h
Blindaje25 mm
AlcanceEn carretera 190 km; a campo traviesa 120 km
Largo4,45 m
Ancho2,20 m
Alto2,35 m
Armamentoun cañón de 37mm KwK 34(t) L/40 (Skoda 37mm A3 vz.34), más dos ametralladoras de 7,92mm MG34 o MG35/37(t)
Municiónentre 72 y 90 proyectiles de 37 mm, más entre 1.800 y 2.550 proyectiles de 7,92 mm para las ametralladoras de casco y torre.

Fuentes: Panzer ligeros, de Bryan Perrett, Terry Hadler y Peter Sarson (tomo nº 32 de la colección Carros de Combate Osprey Military/RBA, 1999). Título original: German Light Panzers 1932-1942.